La Mirada
La MiradaMiraba,
en el espejo,
mi cuerpo señalado.
Entristecido por las mil arrugas
y sombras descubiertas,
olvidé las historias de amor,
esperanzas satisfechas que me hablaban,
señales de caricias recibidas,
recuerdos de amores entregados.
Entonces,
emocionado,
descubrí mi cuerpo esperanzado, trémulo,
por dar y recibir caricias y amores renovados,
preñado de ternuras aún no concebidas
Francisco Barco Solleiro
Málaga 19 de mayo de 1999

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