viernes, enero 13, 2006

La Mirada

La Mirada


Miraba,
en el espejo,
mi cuerpo señalado.

Entristecido por las mil arrugas
y sombras descubiertas,
olvidé las historias de amor,
esperanzas satisfechas que me hablaban,
señales de caricias recibidas,
recuerdos de amores entregados.

Entonces,
emocionado,
descubrí mi cuerpo esperanzado, trémulo,
por dar y recibir caricias y amores renovados,
preñado de ternuras aún no concebidas


Francisco Barco Solleiro
Málaga 19 de mayo de 1999