REFLEXIONAR SOBRE LOS ACTOS TERRORISTAS: UN MODELO DE MEDIACIÓN ANTE EL CONFLICTO SOCIAL
| REFLEXIONAR Y DIALOGAR SOBRE LOS ACTOS TERRORISTAS: UN MODELO DE MEDIACIÓN ANTE EL CONFLICTO SOCIAL. Francisco Barco Solleiro Ideas fuerzas: Primero: El diálogo necesita que nuestro lenguaje pueda ser identificado. La reflexión y el diálogo son el método. el camino y la prevención para superar los conflictos Segundo: Debemos hacer un análisis político que comprenda el terror, las relaciones de poder y las injusticias a nivel interpersonal, local y mundial. Otra forma de gestionar la globalización es posible. Tercero: El orden NUEVO ha de nacer para y desde una civilización y una cultura que luchan por aparecer y que serán momentos largos y duros. Existen síntomas alarmantes de estancamiento o retroceso en el proceso histórico en estos momentos. Cuarto: Nuestras creencias sean cuales sean, si no deseamos caer en fanatismos, han de ser repensadas continuamente. Quinto: Si defendemos la educación a lo largo de toda la vida como urgente y un derecho fundamental para todas las personas y la definimos como aprender a aprender, saber procesar los conocimientos de forma constante y autónoma, no podemos olvidar que los sucesos a los que nos referiremos en estas reflexiones son de tal importancia para todas las personas y las informaciones objetivas tan necesarias, que el no debatirlas en centros educativos y en ágoras formales e informales es una omisión, al menos, irresponsable. Es necesario que defendamos unos aprendizajes anticipadores, como el mejor camino para mediar en la resolución de los conflictos. INTRODUCCIÖN. A la hora de tratar este tema, y más desde la perspectiva de los aprendizajes a lo largo de toda la vida y en todos los ámbitos, y si entendemos la educación como un continuum y no una meta aislada e impuesta, un aprender a procesar y usar los conocimientos y no la acumulación memorística de conocimientos o la adquisición simple de habilidades, donde el educador no es un simple y jerárquico transmisor sino un documentalista crítico que ayuda a buscar, valorar y discernir las fuentes y la información, me parece conveniente empezar homogeneizando nuestro lenguaje, qué queremos decir con nuestros conceptos, de forma que entendamos todos, con la mayor exactitud, cómo usamos cada uno los conceptos y palabras claves. Es necesario, si deseamos hablar un lenguaje de diálogo y de superación positiva de los conflictos, definir terrorismo, fanatismo, integrismo, agresión, violencia, civilización y cultura, liberación, criterio, corrupción, ética, conflicto, etc. , todos ellos claves en lo que deseamos tratar. Dialogar exige voluntad positiva y manifiesta de las partes y un método adecuado y conducente a los fines de diálogo que proponemos; nos impone clarificar e identificar, por ambas partes implicadas, qué se quiere decir con cada una de las palabras que usemos. Dialogar es querer participar, investigar participativamente y lo primero que requiere es de información cualificada. Es una cualidad totalmente necesaria y urgente en una sociedad de la información donde el texto, convertido en hipertexto, es manejado cínicamente sin sonrojo alguno, como podemos comprobar en el lenguaje sobre la libertad y la seguridad de ciertos políticos, en el llamado marketing con causa o sobre la corrupción y la mafia en el comportamiento de muchas grandes empresas, de las que hemos tenido noticias en los medios de comunicación, que luchan por dominar en este nuevo espacio de la sociedad de la información. Un ejemplo manifiesto nos lo está dando la denuncia de Amnistía Internacional sobre la tortura en el mundo en el informe de este año, cómo se está justificando en países que incluso tienen una tradición antigua y democrática de respeto a la vida humana y a los derechos fundamentales de la persona. Llegado aquí le comunico al lector que, siguiendo estos principios de diálogo, es conveniente que lea el glosario de términos que adjunto al final, para que pueda entender y comprender el sentido de mis palabras y precisar mis conceptos. El modelo que propongo para analizar todo conflicto, y que intento seguir en este debate adecuándolo a la esfera internacional en este caso, debería tener presente y considerar metodológicamente varios aspectos: A.- La agresividad y violencia se encuentran presentes en todas las esferas de la vida: historia de la guerra y del terrorismo como armas de dominación en la historia humana, las luchas de liberación, la violencia en las relaciones interpersonales y de los pequeños grupos, función de las creencias y su relación con la violencia y la dominación…. B.- En el momento actual, y considerando el nivel de conciencia alcanzado, los derechos humanos, la naturaleza y el ecosistema como solidaridad planetaria, etc., nuestras acciones e intervenciones deben sopesarse y orientarse, táctica y estratégicamente, en el respeto, la solidaridad y la justicia. C.- Un punto muy necesario será examinar la nueva estrategia mundial, el nuevo marco político en el ámbito mundial, las nuevas fronteras en un mundo cada día más complejo. D.- Es importantisimo reflexionar qué hacer con los Organismos Internacionales, dónde queda la libertad, el derecho de gente, un orden nuevo de justicia, libertad y equidad. En definitiva creo que debemos hacer un triple análisis: 1.-La violencia, su génesis y su uso ahora y en la historia. 2.-La política, su función y relación con el poder y como respuesta en situaciones que venimos en llamar de terrorismo; lo que llamo orden nuevo, que integra una nueva civilización y desarrolla una nueva cultura y una nueva ética de derechos y deberes, como contraposición al viejo orden. 3.- Estudiar el papel que están jugando las religiones monoteístas, el integrismo fanático de sectores influyentes en la sociedad americana que lucha por establecerse en la nueva sociedad global, o la postura de la Iglesia Jerárquica española y en la musulmana, especialmente en la lucha y evolución de las sociedades islámicas en estos momentos de la historia. (Ver entrevista a Yasmina Khadra, El País, 17, XI, 01. REFLEXIONES El terror es destructivo integralmente. Su empleo desea y consigue la destrucción total de su objetivo y la interiorización del miedo y pánico de los sujetos, incluso de los no directamente afectados. El terror se ha utilizado siempre en las luchas violentas con esos objetivos y consecuencias; también se usa por los individuos a nivel personal, tánatos según la teoría froidiana. Desgraciadamente tenemos demasiados ejemplos de la violencia terrorífica con efectos de muerte ejercida por hombres contra las mujeres y de los acosos pandilleros a niños o jóvenes adolescentes con graves y dramáticas consecuencias personales. La gran diferencia de esta sociedad es la imagen. Cuando hablamos de la realidad virtual, potencia de la sociedad de la información, debemos pensar que lo virtual es una categoría de fortaleza "virtus latina", que no teníamos antes y ahora es utilizada para la ejecución del terror, como un "valor añadido"., que tiene especial importancia en la consecución de uno de sus principales objetivos: la interiorización del miedo, del pánico, por sus víctimas. El terror no es unidimensional ni unidireccional, tanto en su empleo como en sus consecuencias, nunca lo ha sido, especialmente como arma de poder político, "política de la guerra" y ejemplos tenemos en todas las guerras con los bombardeos de zonas civiles. El terror no es sólo arma de los llamados grupos terroristas; lo utiliza, y lo estamos comprobando con su uso por Israel, en su grado máximo, el Estado que declara una guerra. En realidad la respuesta militar y la cláusula que ha esgrimido EEUU para conseguir la adhesión de otros aliados ha sido la equiparación del acto terrorista a un ataque militar de un enemigo, aunque se digan y ofrezcan otras razones. Así ha sido en Afganistán y lo es en todo el proceso, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU, con relación a Irak y toda la teoría de la "guerra preventiva"; también lo estamos comprobando, desgraciadamente, en el transcurso de los acontecimientos posteriores a la “llamada” conclusión de las actividades militares en Irak. ¿Nos estamos lanzando por la pendiente de la llamada "guerra de las civilizaciones"?. Castells piensa que desgraciadamente entraremos en una larga, difícil y diferente guerra que espera sea superada y nos lleve a una situación mejor. Pienso que la lucha terrorista internacional puede asemejarse a las guerras civiles de nuestra ensangrentada historia con consecuencias más peligrosas, por el poder destructivo alcanzado, y las características globalizadoras de una sociedad mundializada e informacional. El terror, la muerte causada es un camino que debe desterrarse del comportamiento de la Humanidad en este estadio de nuestra cultura; los medios para conseguir una sociedad más digna y equilibrada han de ser pacíficos y justos y su uso por las personas, los grupos, o los Estados ha de desterrarse. El derecho a la vida y el deber de respetarla, dignificarla y salvaguardarla tienen otros medios para llevarlos a cabo: de inteligencia y prevención, financieros y de control y muy especialmente de la lucha por la equidad, la dignidad, la igualdad y la justicia. ¿Se están cumpliendo estas condiciones de Derecho en la ocupación de Irak, en la lucha internacional contra el terrorismo o contra el terrorismo de género?. Desde esta última consideración podríamos preguntarnos si la actitud de injusticia y humillación que padecen pueblos y regiones del mundo, con resultado de muerte y catástrofe, no es terrorismo, aunque no se causen por decisiones directas de violencia. ¿O es que no vemos la sangre o su sangre no es la nuestra?. ¿Tan alejados estamos de la humillación y de la miseria que pensamos que esas muertes, esas calamidades crónicas no son causadas por la violencia de las relaciones de poder internacionales?. Una de las más graves consecuencias que nos puede ocurrir, en una situación de terrorismo, y es manifiesta en la vida de las mujeres maltratadas, es la obligación asumida de elegir entre supervivencia o derechos y libertades. Esto es muy importante y fácil en la sociedad de la información. Lo venimos comprobando en EEUU, UE, en Inglaterra con el caso del asesor de Blair, en España con la no-información al Parlamento por parte de Aznar y en todo el mundo, con la censura y la manipulación controlada de las noticias y del derecho a la información. El Gobierno de Sharon es un claro ejemplo en su guerra contra Palestina. Desgraciadamente hemos comprobado muy cerca tanto el horror del terrorismo como la manipulación burda e interesada por el poder. La derecha, el pensamiento único quiere aprovechar lo ocurrido para obligarnos a un solo y “correcto” pensamiento: la estigmatización de todo lo que no represente sus intereses, la inclusión del terror y de los terroristas en toda forma de pensamiento y acciones que pongan en cuestión su sistema. ¿Cómo queda ahora la lucha armada contra la tiranía?. Ya estamos comprobando que se quieren incluir en las listas de terroristas a personas o corrientes y asociaciones que luchen en su oposición. ¿Puede ser el pueblo Saharaui terrorista si recurre a la lucha armada?. Es muy interesante él articulo de Timothy Garton Ash, El País, 18,11,01, hablando de concretar qué queremos decir con terrorista y nos hace una invitación científica necesaria en estos momentos de intereses confusos. Recomiendo el articulo de Jean Daniel, El siglo del miedo, en El País de 2 de diciembre de 2002. No quiero decir que en ciertas circunstancias el terrorismo sea bueno. Como defino el terror y el terrorismo no cabe benevolencia y menos en las sociedades de los derechos humanos; debemos desterrar todo comportamiento que incluya el terror como base para conseguir sus fines, y, por lo mismo, pienso que es idéntico el terrorismo de ETA, del ejercito israelí al de Hamás, con el agravante de su asimétrica situación de poder militar, económico e informativo a favor de Israel y el error de los extremistas palestinos en identificar este tipo de violencia con su indudable lucha de liberación ( Said, W.). No podemos olvidar que existe la violencia, el tánatos como pulsión destructora e incluso como patología individual y colectiva, aunque toda patología, enfermedad como dice la OMS, es o se produce por el desequilibrio de los factores físicos, psíquicos, emocionales y sociales. Esta consideración nos debe llevar a preguntarnos cómo y quién produce estos desequilibrios que causan la pulsión destructiva, las patologías de horror y muerte, cómo podemos evitarlas y proteger el derecho a la vida, vida digna y total que exige el respeto de la vida de los demás y al Estado y las Organizaciones Internacionales guardarla y desarrollarla en libertad, dignidad y justicia con los medios y medidas, que no sólo no interfieran en los demás derechos humanos para todos, sino que los instauren y los desarrollen. Estas medidas pueden ser policiales, bajo la institución de la Justicia, a ser posible Internacional, pero fundamentalmente deben ser de desarrollo integral. ¿Son estas las condiciones y medidas que están desarrollando los gobiernos en estas circunstancias? ¿Ayudan las instituciones internacionales como el FMI o BM, OMC, etc. a favorecer unas relaciones internacionales más justas?. ¿Es sano el papel jugado por los medios de comunicación destacando y equiparando cualquier acto criminal como primera noticia sin análisis?. También el terror, causado por esa pulsión destructiva tánatos y motivado por diferentes situaciones, se encuentra siempre acompañado de una pulsión creadora, eros, que en la historia de la Humanidad nos impulsa a dar orientación positiva a toda catarsis (catástrofe). En el plano político aparecen voces y analistas que descubren perspectivas positivas: nueva oportunidad para la reafirmación de instituciones internacionales como necesarias y urgentes, ONU, Tratado de Kioto, Tribunal Internacional de lo Penal…; o nuevo papel diferente para el Banco Mundial y el Fondo Monetario… . Una de las ideas más interesante, a mi parecer, ha sido expresada por Ulrich.Beck. con la definición de Estados Cosmopolitas. Es decir, se abre paso lo que se viene denominado la necesidad de una "gorbernanza" mundial. Los movimientos contra el modelo único, lo que denominamos "otra globalización", han servido como catalizadores de la situación después del 11 de septiembre. Porto Alegre representa para muchos una alternativa naciente y el modelo a seguir en una sociedad donde los poderosos toman partida para mayor control y dominio en todo los sectores y en las mismas conciencias de las personas. Este punto no se encuentra libre de problemas y matices. La derecha neoliberal plantea desde hace tiempo la necesidad de un nuevo orden, ya estamos comprobando los planteamientos estratégicos y organizativos de los republicanos de EEUU y también sabemos de los cambios geopolíticos que las grandes potencias, especialmente EEUU, desean conseguir; no son banales los yacimientos y los nuevos mercados asiáticos. (Ver articulo de Carlos Zaldivar El País 8.11,01 y Jeremy Rifkin, El gran cisma. El País, 10 -12-02. Por otra parte podríamos hablar de luchas civiles, guerra civil, entre los distintos poderes islámicos y árabes. De Beck, antes citado, ha surgido una línea de pensamiento muy interesante para esta época, época compleja como hemos dicho y también atravesada por divergencias e intereses transversales de direcciones y dimensiones varias; se trata de lo que ha denominado como la sociedad del riesgo. Una sociedad que a la vez que ha logrado avances impensables en salud, se encuentra a merced de nuevos o reformados patógenos que causan verdaderas pandemias; una sociedad que logra una alta productividad y grandes riquezas, pero genera un empleo precario y en continuo cambio arrojando al paro a miles de personas de todas las edades; que cuando consigue alargar la vida, no sabe que hacer con sus viejos; una sociedad que defiende la honestidad y pone precio al espíritu con la corrupción organizada a todos los niveles, una sociedad que vende seguridad, pero nos levanta a unos contra otros como enemigos. Cuando cada día nos damos cuenta que vivimos en una aldea y todos somos hijos de esta misma tierra, ponemos más y más barreras a la inmigración, al acogimiento de desplazados por guerras, persecuciones o hambres y si nos percatamos que las dificultades nos exigen trabajar codo a codo, nosotros propugnamos el individualismo y las soluciones particulares e insolidarias. Yo creo que nos encontramos en el nacimiento de una nueva civilización que generará una nueva cultura, (ver a Echeverría y Castells, Morin), y aquí radica la importancia y la gran dificultad. El antiguo orden quiere tomar posiciones estratégicas en la nueva situación civilizatoria y aprovechará todas las situaciones, por eso es urgentisimo que apoyemos las instituciones internacionales democráticas y el nacimiento de poderes democráticos regionales, la Unión Europea por ejemplo y la necesidad de mayor transparencia y participación en su constitución y funcionamiento. Ésta es, en mi opinión, una de las mayores y más atractivas metas si conseguimos mayor participación, transparencia en la lucha por ese ORDEN NUEVO. Se trata de crear un ORDEN NUEVO; es decir una nueva forma de relacionarnos y nuevos métodos y objetivos en una civilización que es planetaria, una nueva cultura que es global. En esta perspectiva me parece interesante destacar que la nueva civilización y cultura de la que hablo viene gestándose sin una fecha fija, aunque la sociedad mediática desea encapsular la Historia con hitos deslumbrantes y fechas decisivas y en este nacimiento no tenemos ni recetas ni andamiajes o estructuras en las que anclar el nuevo edificio necesario; de ahí que la lucha por el poder en esta nueva sociedad sea a muerte. Así se lo plantea el viejo orden de forma táctica, ante cada acontecimiento, y de forma estratégica. ¿Será un solo poder imperial, político, económico y militar en el ámbito mundial?. ¿Estará localizado en EEUU?. ¿Será universal y democrático?. ¿Podemos entrar en una fase de estancamiento o retroceso como sucediera en otros momentos de la historia de la humanidad con el grave riesgo que esto supone dado el cúmulo de poder que hoy disponemos, como tienden a pensar los más pesimistas?. ¿Qué papel jugarán las mafias?. En estas luchas, que son asimétricas en el conjunto de las sociedades actuales, las sociedades islámicas se encuentran, según la mayoría de los analistas, en situaciones muy diferentes a las sociedades occidentales y sus contradicciones son mayores: la podemos llamar lucha por la modernidad pero en una sociedad acelerada, informacional y globalizada. Por ultimo es de importancia las implicaciones y las respuestas que la mayoría de los análisis dan de Dios y de los creyentes. Yo soy creyente y no me reconozco en ningún fundamentalismo o integrismo, pero también estoy conforme con lo que se dice sobre las concepciones teocráticas y la funesta relación de política y teología como ideología de poder. Pienso que la fe no es sólo una cuestión de intimidad, la fe se expresa y se vive en una historia personal y colectiva; pero una cosa tengo clara: la/las teología/teologías son construcciones históricas, de los hombres y mujeres de cada época, que reflejan el qué y el cómo descubren a Dios y sus vivencias de ese Dios en cada momento de la historia, y ahí está el problema. Si interpretamos que cada uno de los pasajes escritos sobre Dios es Dios mismo, somos idólatras y ese dios será una doctrina, un templo, una moral, en definitiva una ideología, excusa para atacar al otro que piensa de manera diferente y no un motivo definitivo para perder nuestro "miedo a la libertad". Me inclino a entrar en contradicción con Saramago en sentido estricto (El Factor Dios. El País sept. 01). Dios, cualquier Dios, no puede ser causa de nada; al menos si pensamos que la humanidad ha avanzado y no continuamos en la esfera mágica o en la concepción de la religión como mera idolatría mecanicista. Otra cosa es el uso interesado de Dios. Pero eso es otra cuestión: EL FACTOR HOMBRE. Entiendo que Saramago, y otros articulistas parecidos, no se han enterado que, desde hace mucho tiempo, la sociedad occidental se ha secularizado, y en esa secularización incluyo al pensamiento de las iglesias cristianas occidentales, aunque aparecen claros vestigios de retroceso, lo estamos viendo en el resurgir del nuevo cristianismo de Bush y el papel que en estos momentos está jugando la jerarquía católica española, y que esta falta de secularización puede ser el problema persistente en la confesión mahometana y el de su análisis actual. Deseo terminar con unas palabras de Edgar Morin que me parecen resumen lo que he intentado defender como modelo para la asunción del conflicto, el papel del diálogo y la educación : “El principal objetivo de la educación en la era planetaria es educar para el despertar de una sociedad – mundo. Sin embargo, no es posible comprender el porvenir de una sociedad-mundo, que implica la existencia de una civilización planetaria y una ciudadanía cosmopolita, sin comprender el devenir la planetarización de la humanidad y el desafío de su gobernabilidad”. Morin, 2003. Educar en la era planetaria. Gedisa. Barcelona ALGUNAS DE LAS PALABRAS Y CONCEPTOS MÁS USADOS. AGREDIR. Actuar violentamente contra otra persona, personas o cosas. ANGUSTIA. Malestar físico, psíquico y emocional que produce alteraciones de la conducta, la inteligencia, los sentimientos e incluso alteraciones de índole neurovegetativas y que puede desencadenar pánico. CATÁSTROFE. Hecho de dar la vuelta a cosa o situación. Calamidad. CIVILIZACION. Conjunto de artes, conocimientos, utensilios, técnicas y usos que manifiestan y constituyen el modelo o estado social de un colectivo, etnia, pueblo o época. CONFLICTO. Dificultad, en algunos momentos dramática, de comprender y, o aceptar intereses, actitudes o hechos contarios a los personales, propios o percibidos como propios y a los que creemos que tenemos derechos, incluso con exclusión de los contrarios. CULTURA. Conjunto de conocimientos y competencias que caracterizan a una persona, colectivo o grupo de personas afines, de pueblo o pueblos, etnias de una sociedad o época, y que le sirven de cohesión, identificación y modelo de respuestas, tanto de aceptación como de defensa. FANATISMO. Forma de pensar o hacer que defiende emotivamente una convicción sin admitir crítica alguna, diálogo o razonamiento contrario. FUNDAMENTALISMO. Búsqueda de las bases, sustentos o razones de una vida, teoría, práctica, religión o idea como modelo exclusivo y excluyente de pensamiento o acción. GLOBALIZACION. Es la integración de todo el todo en un espacio total concéntrico, es decir, situado a igual distancia todos sus puntos del centro. Es una nueva situación en la que nos sentimos y estamos de forma holística y que nos relaciona interelacionandono permanente y simultáneamente de forma multidireccional, multidiciplinar y sísmica. Otra cosa es quién manda y de qué forma, cómo son las relaciones GUERRA DE LIBERACION. Acciones tácticas y estratégicas programadas y organizadas conscientemente con utilización de medios violentos, agresivos, militares, que no descartan resultado de muerte y catástrofe en su contrario para conseguir sus objetivos de liberar a una parte de la situación de opresión que le afecta. HUMILLACIÓN. Agresión con ofensa denigrante que insulta, deshonra, desprecia, excluye y somete a una persona, colectivo o pueblos. INTEGRISMO. Entero. Forma de pensar y actuar que sólo admite lo que considera sin corrupción o componendas y se compromete absolutamente con sus ideas con rechazo de otra forma de pensar. LIBERACION. Acción o proceso por la que o por el que una persona, colectivo, género, etnia, pueblo o región consigue, se siente o percibe y es percibido y tratado como libre, autónomo psicológica, social, económica y políticamente. MUNDIALIZACIÓN. Hace especial referencia a lo planetario, mundialización geográfica, significante, que conforma, señala y socializa, como percepción psicológica individual y colectiva; nos relaciona en una aldea de proporciones gigantescas y de una dimensión económica que nos convierte en una única plaza o mercado a toda la humanidad. TERROR. Miedo extremado. Acción o suceso que produce pánico o miedo intenso. TERRORISMO. Acción o conjunto de acciones o actitudes que mediante la agresión y la violencia pretenden causar miedo extremo, angustia o pánico en una o muchas personas, catástrofe o calamidad. Acción por la que se pretende algo con el uso de la violencia extrema. Algunas orientaciones para profundizar. WWW.elpais.es desde 12 de septiembre 01 www.fespinal.com Cristianismo y Justicia.Artículo de González Faus www.rebelión.org Artículos de Petras y Chomsky De los artículos aparecidos en El País, recomiendo especialmente: Comprender el mensaje del 11 de septiembre. Kaldor, M. 27-9-01 La respuesta. Garzon, B- 2-10-01 Redescubrir el Estado. Fitoussi. J.P. 29-9-01 Cambiar las prioridades. Stilghz, J. 11-10-01 Aprender las lecciones del pasado. Held y Kaldor Seguridad mundial, globalización y desarrollo. Carreras, I 18-10-01 El mundo después del 11-S. Beck, U. 19-10-01 El teatro del terror. Le Carré, J.18-10-01 Una partida en varios tableros. Zaldivar, C.A. 8-11-01 Propuestas para cambios inaplazables. Mayor Zaragoza, F. 9-1-02 Hacia una nueva democracia. Genro, T. 1-2-02 Estados Unidos y el nuevo orden mundial. Pfaff, W. 8-1-02 Mientras dormíamos. Ortega, A. 18-3-02 Ganadores y perdedores. Vidal Beneito, J. 20-4-02 De la tragedia a la miseria.Tertsch, H. 17-4-02 Abolir la pobreza no es una utopía. Sané, P. El País 22 de octubre 2002 El siglo del miedo. Daniel, J. El País 2 diciembre 2002 |

<< Inicio