domingo, marzo 02, 2008

Elecciones en España y Andalucía

Quisiera ser muy breve, por lo que estas reflexiones en torno a las elecciones generales al Parlamento de España y de Andalucía, serán en forma de pequeños razonamientos, de búsquedas…

.- Me afirmo que es un acto muy importante, por el que se asume consecuencias personales y por el que se procuran consecuencias sociales, pero no es dramático, ni mucho menos trágico, como a veces se pinta por los partidos en lizas, los medios de comunicación y los llamados tertulianos.

.- Pienso que las elecciones son uno de los momentos sociales más importantes pero que en nuestras sociedades están desproporcionadamente desvinculadas de la participación política ciudadana permanente por lo que pierde mucho sentido de evaluación, corrección y toma de decisión en la acción política formal de los ciudadanos.

.- Estoy convencido que el votar, en cualquiera de sus formas legales, votos a favor, en contra, abstención y en blanco, es un derecho y un deber personal, una responsabilidad ética que exige de nosotros maduración, mesura y apreciar razonadamente la opción que creamos oportuna en cada momento: no es lo mismo votar a cualquiera, votar en blanco que abstenerse. Hay momentos que la abstención significa dejar nuestras preferencias en manos del contrario.

.- Pero también afirmo razonadamente que nuestra participación electoral no es un acto “religioso”, o una acción militante alternativa, para eso tenemos nuestra pertenencia a una iglesia o confesión, o nuestra militancia en los movimientos sociales. Las elecciones parlamentarias son una toma de decisión consciente, razonada y personal por la que intentamos dotarnos y elegir a un cuerpo legislativo y un ejecutivo que, consecuentemente, apoyamos por la afinidad de sus propuestas con lo que pensamos en relación a estructurar y organizar la sociedad como un bien de interés público, y pretendemos puedan hacer una sociedad más justa según nuestro parecer.

.- Por lo que pienso que elegimos unos representantes públicos que defiendan un modelo de sociedad, legislen en consonancia con la consecución y mejora de ese modelo, busquen la participación concordante de toda la sociedad en orden a esos objetivos y elegimos un ejecutivo, apoyados por estos representantes, que gobierne con la vista en estos objetivos pero dentro de una sociedad compleja, multirelacionada, globalizada a todos los niveles e interdependiente internacionalmente y vinculada en la organización política/económica regional Europea. No buscamos un líder o lideres mesiánicos, personalista o grupal, ni un gestor de los intereses corporativizados de una sociedad cada vez más individualista; no creo que debamos confundir, tampoco, el gobierno con la dirección y coordinación de los movimientos sociales, es otra cosa, sin menoscabo del movimiento social, su necesidad y la necesidad de la participación continuada de los ciudadanos. Optamos por una acción de Gobierno.

.- Por eso, desde mi opción por la izquierda, mi reflexión se centra en cuál de las organizaciones de izquierdas que nos presentan sus programas y sus mujeres y hombres me parece más consecuente, cohesionada, eficaz para que durante este período de los próximos cuatro años pueda llevar a cabo en una sociedad conflictiva, estos objetivos de la manera más clara posible.

.- Sólo se me presentan dos: IU y PSOE, y dada las correlaciones de fuerzas necesarias, los riegos internacionales, la conflictividad social, las convulsiones económicas…, es el PSOE quien, a mi juicio, es la organización que mejor puede llevar a cabo estos objetivos que defiendo. No obstante me pregunto si IU no es necesaria para tensar hacia los cambios progresistas.