| Mafalda decía: paren el mundo, me quiero bajar. Diógenes buscaba, con su lamparilla, un hombre. Lot no pudo encontrar un justo en su tierra. Hoy me encuentro desolado, en mi propio interior busco la vida, parece que he muerto un poco más, me falta el aire, la esperanza. ¿Qué nos falta? Deseo ser víctima, palestino, musulmán. Soy verdugo y ajusticiado, mujer y hombre. ¡Qué triste es el terror, cómo mata! Entiendo la desesperación del terrorista y su error; no sabe que la violencia es el territorio de los “fuertes, de los ganadores”. El sistema no desea intranquilidad, pero está instalado en la violencia, sólo vive, permanece, de la violencia. Violencia sobre los débiles, fuerza sobre los sometidos. ¿Ante eso es posible medirse? “Sólo los pacíficos poseerán la tierra” Con Gandhi digo: “haced que nuestros actos hagan lo injusto injustificable” En recuerdo de las víctimas, todas las víctimas de esta verdadera tragedia humana: la acción terrorista, el modo de asumirla y la respuesta. Sevilla 14/9/01 Francisco Barco Solleiro |
El blog de Paco
sábado, enero 21, 2006
ALTERNATIVA A LA CRISIS DE ASTILLEROS
| A LA OPINIÓN PÚBLICA: ALTERNATIVAS PARA UNA CRISIS INDUSTRIAL Una vez más nos enfrentamos a una nueva crisis de la industria de Construcción Naval en España, en general, y con una especial incidencia en Andalucía en particular. Realmente creo que representa un peldaño más en el proceso interminable de liquidación del sector en un país que, en otras circunstancias históricas, tuvo hasta un 4 % del mercado mundial de construcción de buques, y, en particular, un papel muy destacado de esa cuota la tuvieron las factorías andaluzas y la de Sevilla. Desde distintos sectores se viene cuestionando la viabilidad de estos astilleros, más desde los puntos de vista geoestratégico y de gestión que industrial, sin tener presente, no sólo los ancestrales antecedentes de esta actividad en nuestro entorno, sino y sobre todo, la necesidad de mantenimiento de una industria básica con un papel importante de generación empleo y plusvalías en un territorio que ha sufrido desde los años 70 una fuerte reducción de empleo industrial, y que suponen la “masa crítica” necesaria de empleo cualificado y estructura empresarial y técnica, que pueda jugar un papel importante en la transición hacia las nuevas actividades tecnológicas e industriales que soporten la 2ª Modernización de Andalucía. Por todo ello convocamos a todos las personas e instituciones andaluzas a movilizarse y crear una plataforma de reflexión, diálogo y sugerencias creativas que superen las dificultades y enconos explicables para salvar nuestras riquezas industriales, el empleo y una estrategia que ayude para avanzar solidaria y eficazmente en los cambios ineludibles que se aproximan. Desde esta orientación me adelanto a sugerir algunas ideas: .- Accionariado de la futura IZAR. A) Participación pública: 15% el Estado, 15% el Gobierno Autonómico, 15% las Cajas de Ahorros de la Autonomía, 5% el Ayuntamiento que residencia el respectivo Astillero. B) Participación privada: 20% los trabajadores afectados, 20% las industrias auxiliares relacionadas, 10% los ciudadanos en general. Pienso que esta formula distribuye responsabilidades, evita la negativa de la U.E. y corresponsabiliza a toda la comunidad favoreciendo un compromiso social y ético solidario. .- Estrategia Empresarial. Tratamiento individualizado de cada factoría, incluso con su autonomía empresarial correspondiente, favoreciendo la diversificación y especialización cualitativa de cada factoría y la organización de un Holding estatal para su optimización en el mercado. Este grupo de empresas podría ser considerado como la base de unas inversiones éticas y solidarias para los inversores. .- Opción efectiva por la Investigación y el Desarrollo creando un o unos centros de Investigación en colaboración con las Universidades y el sector emergente de la aeronáutica. Con el deseo de aportar ideas positivas, abrir la participación a toda la ciudadanía y contribuir a la tranquilidad y normalización social favoreciendo que no carguemos más al erario público con los costos de los destrozos y el mantenimiento del esfuerzo de las fuerzas de protección civil. Atentamente Paco Barco Sevilla 26 de noviembre 2.004 PUBLICADO 14-12-04 CARTAS AL DIRECTOR CUADERNO ANDALUCÍA |
EL ENVEJECIMIENTO COMO CARACTERISTICA ESTRUCTURAL DE LA NUEVA SOCIEDAD
EL ENVEJECIMIENTO COMO CARACTERÍSTICA ESTRUCTURAL DE LA NUEVA SOCIEDAD En estos últimos años he tenido una experiencia humana y profesional muy importante, que está motivando me dedique a su análisis posterior: las personas ancianas, el alargamiento de la vida y el envejecimiento de la sociedad. Especialmente desde los cursos que he venido desarrollando para personas mayores que iban a jubilarse o estaban jubilados. La U.G.T. me solicitó que colaborara en unos cursos de preparación a la jubilación patrocinados por la Junta de Andalucía en todo el territorio de la Comunidad Autónoma. Independientemente del feliz contacto con mujeres y hombres jubilados de todas las provincias y comarcas andaluzas que han llenado mi memoria de historias profundas, de biografías llenas y de vidas con vida y actividad, he de destacar la inmensa aportación de conocimientos y de ideas positivas que me ofrecieron. En este contexto y a partir de él surgen las ideas que a continuación intento sistematizar y que deseo sirvan para crear y motivar una investigación multiprofesional sobre el envejecimiento. Aunque en cualquier trabajo mínimamente científico se deben aportar fuentes contrastadas, bibliografías y citas he decidido escribir de continuo mis reflexiones y aportar solo al final una breve relación de artículos aparecidos últimamente en la prensa con referencias al tema tratado. Aquí y allí nos refieren en artículos de prensa y revistas que parece apreciarse un repunte en las tasas de nacimiento que podría estar relacionado con la bonanza económica. También es cierto que a nivel planetario las cifras de nacimientos no son iguales y debido a ellas las sociedades del norte, occidentales, egoístas, piensan tendrán que abrir sus fronteras a esos jóvenes del sur, de los países pobres para que vengan a trabajar y mantener la calidad de vida del norte. Incluso los mismos organismos internacionales y muchos científicos, demógrafos etc. nos alertan sobre la explosión demográfica de un mundo superpoblado. Esto no es motivo del presente análisis y no continuaré comentándolo. Lo que sí interesa y está totalmente contrastado es el alargamiento generalizado de la esperanza de vida. En los últimos cincuenta años se han duplicado las expectativas de la vida para la humanidad, más aún dicen los científicos que en los próximos cincuenta años la edad media que podría alcanzar el género humano sobrepasará largamente los cien años. Si a todo esto añadimos que las sociedades jóvenes de Asia, Norteafricanas y Sudamericanas, jóvenes actuales, envejecerán con su proceso de urbanización y mejora de vida, no es de “adivinos” prever un envejecimiento generalizado de la humanidad. Las estructuras de las sociedades urbanas avanzadas (no quiero decir mejores) tiendan por espacio, los servicios etc. y la propia cultura que genera a limitar a las tasas de nacimientos. En conclusión, reitero que caminamos hacia una sociedad cuya actual media de vida será alta; donde la pirámide no será tal y sí con tramos muy igualados de edad y con mayor subdivisión por edades cronológicas: infantes, niños, jóvenes, adultos, edad avanzada, viejos, envejecidos… Ya en los países llamados desarrollados se ven claramente estas tendencias y se puede apreciar el número creciente de personas que sobrepasa la edad de cien años y las personas censadas mayores de sesenticinco años cada vez son más en términos absolutos y significan un porcentaje mayor con relación al resto de la sociedad, previéndose alcanzar en las primeras décadas del siglo XXI más del 20% de la población. En definitiva nos adentramos en una sociedad substantivamente estructurada con la característica del alargamiento de la vida, del envejecimiento de la sociedad y, salvo un cataclismo de cualquier signo, más serán las personas mayores que seguirán siendo protagonistas en esas sociedades. Esta sociedad está siendo estudiada desde distintos ángulos; económico y sus repercusiones fiscales y de costos de las pensiones; sanitario, dadas las multidependencias y los nuevos aspectos terapéuticos que demandará; sociales, culturales de ocio e incluso urbanísticos. Yo deseo analizar los aspectos humanos, individuales y colectivos, de este sector en relación a la sociedad que vivirán y de la que han sido protagonistas en la construcción de muchos de sus aspectos. Las características de muchas de las personas que ya han superado los sesenticinco y más años en la actualidad nos van descubriendo situaciones muy distintas a los mayores de generaciones anteriores. Algunas de esas características son: - Nivel de educación formal más alto y más extendido que la generación de sus padres. Aunque sepamos que ese tramo de edad es quien ostenta en las sociedades actuales el mayor incide relativo de analfabetos, también es verdad que son muchos los que tienen estudios de grado medio e incluso universitarios. En las generaciones que se aproximan se incrementan los individuos con estudios superiores, especialmente las mujeres. - Otra significativa seña de identidad es la cualificación profesional alcanzada debido a su experiencia laboral en la industria y los servicios, en una época en la que su vida laboral ha durado, con continuidad, largas décadas y se han sucedido repetidos avances tecnológicos que le han afectado y ampliado sus aprendizajes por la continua innovación en la producción, en la organización empresarial y social y en la misma sociedad. Significativa ha sido la participación laboral de la mujer, aunque todo demuestra que aún está infrarepresentada, por lo que muchas de las jubiladas manifiestan y mantienen la cultura adquirida como mujeres trabajadoras y activas socialmente y no-solo de amas de casa. Es de señalar la importancia política y social de la mujer de edad avanzada como nos demuestran las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, Mujeres de Negro, Madres contra la Droga... Podríamos destacar que nuestros mayores de sesenticinco años en la actualidad han tenido una experiencia vital de grandes cambios en sus vidas: guerras, periodos amplios de faltas de libertades, época de pobreza y escasez generalizada, y a la vez desarrollo industrial, avances tecnológicos, migraciones del campo a la ciudad, generalización de una sociedad del bienestar, participación sindical y política, libertad sexual y responsabilidad de la mujer con autonomía de su sexualidad, la revolución de la información... Es decir la personalidad social del colectivo de personas mayores es polivalente y muy diferente a la que representaba a sus padres. Ello nos lleva a tener que hablar de este colectivo como uno de los colectivos sociales más amplios y polivalentes de toda la estratificación social. No podemos referirnos a ellos como "un todo homogéneo"; cualquier sondeo que intente acercarse a su realidad descubrirá múltiples diferencias: - Son notable las grandes diferencias económicas. Las pensiones, nos referimos exclusivamente a esa fuente de ingresos, van desde las no contributivas a las de máximo nivel de las contributivas que representan de una a más de seis veces entre unas y otras, agudizándose en los tramos de edad superior por ser un colectivo donde abundan las viudas. - La feminización en estas edades es total, sufriendo un aumento exponencial a partir de los setenta y más. Esta característica es muy importante a destacar. - Diferencias culturales propiciadas por diferentes causas. La emigración de los cincuenta, sesenta y setenta ha provocado desarraigos profundos y divisiones familiares. - La formación o educación formal que en muchas personas se interrumpió tempranamente las privó de diplomas, certificados o distinciones formales necesarias para una sociedad muy clasista. - Para muchos la escasez de recursos culturales, informativos y de tiempo libre y las largas jornadas de trabajo durante su vida laboral propiciaron el poco gusto por esas actividades y la pasividad ante ellas. - El gran periodo de expectativa de vida hace que tengamos que hablar de más de una generación conviviendo en este colectivo por lo que no podemos hablar de un prototipo, dado que existen diferencias de veinte años y más entre ellos. Se habla del envejecimiento de la vejez y cada día se retrasa más la edad en que las personas presentan aquellas disfunciones invalidantes o causantes de multipatologías; generalizándose los ochenta años como la frontera del envejecimiento. - El poder adquisitivo ha aumentado. La universalización de las pensiones, el esfuerzo económico que les supuso su vida productiva les ha permitido que no mantengan deudas significativas e incluso tengan algunos ahorros y son generaciones con cierto nivel de consumo, una vida económica independiente, autónoma y con cierta movilidad. Es más, la precarización del empleo entre los jóvenes ha obligado y engendrado que muchos hijos vuelvan al hogar paterno, viéndose escenas inauditas de convivencia familiar de dos o tres generaciones y cuya renta familiar se sostiene sobre la pensión de los mayores. Por otra parte es uno de los sectores sociales, junto con la mujer, que acusa un mayor empobrecimiento. - Las ganas de aprender. Los centros educación de adultos se encuentran llenos de personas mayores jubiladas e incluso muy ancianas, especialmente mujeres que aprovechan ahora para aprender, no sólo a leer sino a adquirir cultura y habilidades. Otro ejemplo son las universidades de la experiencia. - Es sintomático en gran parte de estas personas sus contradicciones. La moral que ellos vivieron se tambalea o se ha destruido en muchos casos, las riquezas eran fruto del esfuerzo, trabajo y ahorro, más aún en las sociedades de confesiones protestantes y del norte, y ahora ven que muchos jóvenes son ricos como ellos nunca pudieron imaginar y sus fortunas no dependen de la tierra, la fabrica o otros bienes tangibles sino de la especulación bursátil o negocios totalmente innovadores y que no suponen tiempo e inversiones en la medida que ellos habían experimentado. - Los grandes ideales, por los que muchos han dado toda su vida, han caído, ha sido un fracaso y se muestran corrompidos a la luz de la historia. - La moral sexual, o doble moral especialmente para los hombres, ya no es una fachada de buen nombre; personajes de todas las capas sociales confiesan sus relaciones sexuales sin pudor, tanto hombres como mujeres, minando su andamiaje de imagen que en la sociedad que ellos vivieron fue tan importante. - La emancipación de la mujer, en muchos de los casos la toleran, pero siempre es un sinsabor duro de comprender. - La familia no es un referente. En la época que ellos fueron niños sus abuelos eran un bien a su alcance; ahora ellos son un bien lejano al que se visita e incluso una carga a repartir temporalmente entre los hijos o un bien menor porque sirve su pensión para nivelar los ingresos familiares. - La vida ha tomado un ritmo con demasiada aceleración, es algo así como los anuncios de televisión, se suceden las imágenes, los mensajes, las situaciones a velocidad de vértigo y sin relación alguna la mayoría de las veces, creando en ellos sensaciones de inestabilidad. También debemos hablar de la fragilidad de estas personas y no me refiero en estos momentos a su morbilidad y necesidades sociosanitarias; quiero destacar que muchos y muchas de ellos nacieron y vivieron sus infancias en ambientes rurales y de familias grandes donde las generaciones convivían y el tiempo tenía una sucesión plácida. Hoy la sociedad que viven es autista, muchos de los referentes que se les proponen son económico, social y culturalmente lejanos, un mundo lleno de barreras, no solo arquitectónicas, sino emocionales. Es a esto último a lo que me refiero cuando hablo de fragilidad: la ternura en esas edades aparece difícil y la soledad se agranda. Todo esto me lleva a pensar cuan equivocados estamos, qué raquíticos, miopes y ruines somos cuando hablamos del envejecimiento de la sociedad como el gran problema económico, de producción y de costos. La sociedad está cambiando, caminamos a una sociedad muy diferente y nos llevará a una civilización distinta en la que las personas de más edad serán, han de ser protagonistas. Los problemas económicos, de producción y organización social son problemas de la sociedad, que debido a las grandes transformaciones tecnocientíficas reclaman un cambio, una nueva concepción y que la sociedad, toda la sociedad incluidas estas personas mayores, han de afrontar pero no culpabilicemos a los mayores de los problemas de costos, sociosanitarios etc. ¿Qué debemos pensar de nuestro individualismo que cada día desea más maximización de beneficios incluso de sus deberes fiscales? Solo aparece un enfoque malthusiano cuando el envejecimiento es una de las características del “nuevo orden”: globalización, migraciones, múltiples mestizajes, biotecnología, envejecimiento, etc. Tenemos que crear esa nueva partitura que permita una nueva sociedad; no es fácil pero estamos obligados a ello ¿Cómo y qué caminos tomamos? Primero debemos conocer real y científicamente esa edad, proyectar (cosa que hoy es fácil con la informática) la realidad virtual y la vida a partir de los noventa, cien y más. Tenemos que analizar la sociedad que está apareciendo, su organización sus dificultades y sus potencialidades y ver como podemos seguir todos siendo y viviendo como personas. En cuanto al conocimiento de las personas mayores de edad se está haciendo algo que es necesario profundizar y hemos de hacerlo con urgencia y sin recetas preconcebidas. El mundo, nuestra sociedad o cultura está cambiando, la estamos cambiando; también ellos son protagonistas y a la vez sufridos sujetos de estos cambios igual que el resto de la sociedad. Hemos de pensar que un estado de derecho, concebidos como derechos humanos no derechos productivos o laborales, se desarrolla y es digno de tal cuando cambia el concepto de pensión por el de asignación vital digna para todos y durante toda la vida; que la vivienda digna y humana ha de adecuarse a cada situación; que la salud no es solo para que las personas produzcan; que la calidad de vida es para todos y el derecho a la educación permanente es de todos y a lo largo de toda la vida ¿Dónde está la fuente que procure y provea efectivamente todos los derechos? Indiscutiblemente en la sociedad y en su órgano de gestión democrática y representativa que es el Estado, ya sea administración local, regional, nacional o supranacional. Hoy también hablamos mucho de flexibilizar las jubilaciones etc. Tenemos que cambiar del concepto de trabajo / empleo al concepto de actividad. Todos, también las personas de edades superiores a los sesenticinco años pueden y deben ser activas, no solo con el concepto hipócrita del voluntariado que tanto gusta al sistema; deben actuar todas en todos los campos de forma autónoma y organizada, protagonistas de sus vidas y de la sociedad a la que pertenecen. También nuestros viejos deben cambiar su mentalidad, no se trata de pensar y exigir solo derechos, sin obligación. Tienen todos los derechos y todas las obligaciones como cualquier otra persona de cualquier otra edad. Hacen falta muchas residencias; sí, son necesarios muchos centros de día y unidades de día; sí, y teleasistencias y ayudas a domicilio etc., pero es totalmente necesario que las personas mayores puedan, y deban, elegir su actividad sea esta cultural, asistencial, educativa, política, humanitaria, artística o productiva, económicamente, si el mercado y sus condiciones profesionales lo permiten. Sus fuentes de ingresos pueden ser obtenidas por contratos de empleos, trabajos autónomos o por el salario o asignación humana digna lo mismo que cualquier otra persona cualquiera que sea su edad. Todos, también principalmente si cabe, las personas mayores de edad, han de estudiar los cambios de la nueva sociedad, las revoluciones tecnocientíficas, sociales, organizativas y culturales de la civilización que están viviendo. Hoy hablamos mucho del “nuevo orden”, la nueva sociedad, la nueva economía, las grandes inversiones necesarias, etc. La nueva etapa, que se está desarrollando no es exclusivamente biotecnología, mundialización de la economía, era de la información. La sociedad de esta nueva era será más mestiza, más móvil y más vieja además de un mundo más poblado y donde los cambios serán acelerados. Si lo olvidamos, o interesadamente se quiere no ver, toda la sociedad con su "nueva economía" está en peligro. Nuestro ecosistema, tan frágil, es el natural y el social a la vez y ambos han de ser tenidos en cuenta. Hablamos de la necesidad de una nueva formación en las tecnologías avanzadas y de las grandes inversiones en investigación y desarrollos necesarias, que nadie discute; pero olvidamos que tan urgente como ellas son la formación de toda la sociedad, niños, jóvenes, adultos y ancianos; (productivos o no productivos) en los cambios acelerados totales y que ya estamos comprobando: las emigraciones, la vejez, el desarrollo solidario y comunitario, etc. No basta con decir que existen yacimientos de empleo en los trabajos sociales, de cercanía, para los ancianos, la conservación del territorio... es necesario formar a las personas continuamente, grandes inversiones y salarios dignos, y de futuro. Estas mismas inversiones y creación de empleos dignos revestirán en el aumento de la recaudación impositiva y en el desarrollo de nuevas inversiones y de la economía global. Si no, el sombrío camino que nos espera puede llamarse "eutanasia justificada" de los pobres, como parece señalar nuestra actitud hacia África o de viejos no productivos o gastosos. Preparar ese mundo, esas condiciones que hagan una sociedad más digna, más justa es una obligación política de todos y muy especialmente estamos llamados a jugar un papel importante los educadores, no solo porque será necesario la implantación de una verdadera educación a lo largo de toda la LARGA VIDA, sino porque es necesario informar, educar ya desde los más jóvenes en esas perspectivas. Hoy la división y fractura social que esta provocando ese “nuevo orden” y esa “nueva economía” y el envite tremendo sobre el “estado de bienestar” nos urge a tomar clara y decidida postura. Sevilla, 20 de septiembre de 2.000. Francisco Barco Solleiro. Delegado Junta Directiva ASISPA (Andalucía) Investigador de la Universidad de Sevilla BIBLIOGRAFIA Y ARTICULOS DE INTERÉS - Fernández de Lis, Patricia. El País Negocios pg.19, 20/08/2000. "Cero en protección social". - Fitoussi, Jean Paul. El País 1/08/2000. "El modelo social europeo; la libertad de elegir". - Sanchera, Mayka. El País, agosto de 2.000. "Un estudio destaca la capacidad del cerebro centenario". - Ekdredge, Niles. El País 12/08/2.000. "Los aciertos erróneos de Malthus". - Appenheimer, Walther. El País 12/08/2.000. "Las españolas son las mujeres con mayor esperanza de vida de Europa". - Nogueira, Charo. El País 12/08/2.000. "Más abuelos, menos nietos". - Nogueira, Charo. El País 14/08/2.000. "España condenada al envejecimiento". - Weiner, Jonathan. El País 16/08/2.000. "¿Podremos vivir hasta los ciento veinticinco años?". - Garrido Luceño, J. María. Globalización y cultura. Revista Isidorianum nº 9 de 2.000, Editorial Centro de Estudios Tecnológicos de Sevilla. - Barco Solleiro, Francisco. ¿Es necesario el Estado de Bienestar? Escuela de verano Consejería de Asuntos Sociales, 1.999. |
SUGERENCIAS DESDE SEVILLA A LAS ELECCIONES USA
| SUGERENCIAS DESDE SEVILLA A LAS ELECCIONES USA De tal forma hemos vivido los europeos en general, y los españoles en particular, estas elecciones del 2 de noviembre, que todas las emisoras de televisión, todas las radios y la prensa escrita españolas enviaron destacados corresponsales, siempre los más prestigiosos de sus empresas, a USA días ante de esa fechas, e incluso emitieron programas en cadena desde allí durante toda la comparecencia electoral del día dos. Iñaki Gabilondo, el periodista más popular y aceptado de la radio española, emitió su programa matinal desde Florida durante dos días seguidos. Sirva todo esto como introducción a lo que pretendo se parezca a un breve análisis político, social y cultural desde Sevilla, España. Sería muy prolijo reseñar, aunque fuera brevemente, todo lo escrito y publicado antes, durante y después; baste decir que se ha analizado desde el voto religioso, el lobby judío, la alianza mafiosa con ciertos sectores empresariales, la división rural y urbana de la Nación, el voto culto y el inculto, etc.. Mucho de lo que exponen tus familiares, y tú mismo, coincide con lo por aquí expuesto, por lo que no nos extenderemos más. Se puede recoger información en todas las Webs de los medios de comunicación que incluyen múltiples colaboraciones de eminentes articulistas estadounidenses. Nos encontramos muy identificados con vuestros análisis, que han ampliado cuantitativa y cualitativamente nuestros horizontes y conceptos sobre los estadounidenses y sobre su elección. Deseo señalar dos aspectos antes de expresar mis breves y cuestionables opiniones. Uno demográfico. Además de la diferenciación entre un voto urbano y otro rural creemos que se debería profundizar en que la población es cada día más anciana y las personas mayores “anclan” su voto en valores que creen más seguros o estables, más conocidos. Esto a pesar de que el voto hispano es más joven. Otro económico. La alta financiación que necesita una campaña electoral de las dimensiones de EEUU y de los medios tecnológicos que se emplean alejan la creación de una mentalidad, de una opinión libre y reflexiva por una “información” escueta y sensorial, donde el eslogan, la imagen, etc. es más importante que el contenido y las necesidades. La imagen de Kerry ha sido muy pobre y su mensaje muy condicionado. Además, quien financia, condiciona el mensaje; o como se dice popularmente aquí ”quien paga manda”. Mi aportación más arriesgada. Ambos aspectos, dentro, o con los manifestados por los analistas, se mantienen en el marco de los parámetros habituales de la sociología y la politología; quisiera ampliar este espectro con sugerencias de varios matices. Parámetros estratégicos. La mayoría de los analistas se han mantenido en una visión táctica, al corto plazo; y no es que no se tuviera en cuenta las repercusiones de toda índole debidas a los resultados de estas importantísimas elecciones, como eran los intereses energéticos estratégicos, la determinación de que EEUU siga siendo una potencia económica, política y militar mundial, no. Es algo, a mi parecer, de más largo alcance. Se trata de la toma de posición estratégica en el cambio revolucionario que la humanidad está viviendo. USA, como la sociedad avanzada que es, para bien y para mal, queramos o no, se ha convertido en escenario y laboratorio social de todo experimento o cambio, vive en primera persona y de forma adelantada, en todos los órdenes de la vida, la intensa, arriesgada y difícil lucha del cambio de paradigma que nuestro mundo, la humanidad, nuestras conciencias y nuestra civilización se encuentra protagonizando. Como en todo acontecimiento vital, a la sociedad USA le ha tocado experimentar y actuar anticipadamente como partera de esa nueva sociedad en despiadada lucha consigo, por ser, a la vez, enterradora de la civilización que nos encontramos abandonando. Esa es la arriesgada tarea que la Humanidad tiene ante si y que a la sociedad estadounidense le ha correspondido, por su posición hegemónica, desarrollar, aunque no en exclusividad, en forma y ámbito local/nacional. Esa es, también, y por eso su importancia mundial, como expresión dramática de las luchas y cambios que nos toca a nuestras generaciones y las siguientes en todo el mundo, la significación e importancia mundial de las elecciones USA. Parámetro civilizatorio. Estamos asistiendo a la finalización de una civilización, la urbana, que ha acompañado a la Humanidad desde los albores, por ello los estertores, y el nacimiento de una CIVILIZACIÓN PLANETARIA, con los dolores de parto que esto conlleva. Ese enfrentamiento se expresa en esa mitad ciudadana pegada al suelo, a lo rural, a lo seguro, a no perder su identidad, a la atadura de una concepción mágica de la religión y de los valores que se creen de ella como talismanes salvadores, a la concepción del entorno físico como propiedad..., y por otra a esa ciudadanía que esperanzada mira al futuro, aunque tenga miedo, busca un nuevo orden, una casa y un pueblo que se aleje de la “cueva”, “la aldea” y del “clan”. Esto no sucede sólo en EEUU y explica muchas de las acciones internacionales de ese País, ocurre en todas las sociedades de forma más o menos expresa o cruenta y desde luego no es el único escenario donde este cambio revolucionario se encuentra desarrollándose; los fundamentalismos nacionalistas renacientes, los religiosos, las crisis de las sociedades islámicas, los fanatismos terroristas o integristas son otros tantos escenarios de esta confrontación civilizatoria y no la llamada “guerra de las civilizaciones entre oriente y occidente” que nos quiere hacer ver Huntington. Tampoco se parece esta teoría a la llamada “final de la Historia” de Fukullama. Y mucho menos, la cruzada del bien contra el mal de Bush. Lo grave de esta situación, no sólo para EEUU, sino para todo el mundo, es el estadio de poder de destrucción alcanzado que pone en peligro las esperanzas de futuro y el grado de concentración de dicho poder en pocas manos, con el índice patológico de paranoia que arrastra la Humanidad y el que hemos visto reflejado en esos representantes ultraconservadores de la Administración USA. Para terminar , y como pura licencia, no como tesis, me parece llamativo que la civilización que hemos vivido, la que tenemos y representa nuestra cultura, la civilización urbana, comenzase en la antigua Mesopotamia y termine y genere a la nueva CIVILIAZACIÓN PLANETARIA en el mismo lugar simbólico como estamos viendo por las guerras y luchas por el control energético y geográfico del medio y cercano oriente. Paco Barco. Sevilla 18 de noviembre 2.004 |
viernes, enero 20, 2006
Educador, formación, empleo y “Ley del Mercado”
Las realidades humanas, y la formación lo es, son poliédricas, lo humano es multidireccional y multidimensional; cualquier intento social, político o económico, de los que desgraciadamente existen muchos ejemplos, para uniformar, unidimensionar o unidireccionar conduce al fracaso de lo propiamente humano que es holístico, heterogéneo, cambiante...
La “Ley del Mercado” se proclama y se impone como “única”, total, excluyente y sometedora de cualquier otra realidad o concepto. Es decir, todo está sometido al mercado, no existe bien, servicio o producto que no sea un bien servicio o producto “vendible”, depende de la ley de la oferta y la demanda. Es más, existe porque tiene o puede tener un precio; ése es su valor. Desde esta perspectiva, ¿pueden ser consonantes “Ley de Mercado” y Formación?
Esta “Ley” ha conseguido, o nos quiere convencer de, que la formación, toda educación a lo largo de toda la vida, ha de ser productiva (principio fundamental en el mercado); un valor añadido (la persona será más empleable); competitiva (como objeto de demanda/oferta); deslocalizada (es el punto más palpable de la mundialización del mercado ya que cada uno se convierte en su propia fábrica ubicada en el lugar que el mismo ocupa); flexible (el demandante/ofertante somos cada uno de nosotros desarraigados socialmente); rentable (los costos, esfuerzos, infraestructuras los sostiene el formando); no conflictiva y uniforme (exige interiorizar ideológicamente el paradigma por cada uno de nosotros); acrítica (porque la ley es absolutamente jerárquica); eficaz y eficiente (en la nueva organización productiva se ha conseguido la piedra fundamental del mercado: el acercamiento, la uniubicación absoluta de producción, distribución y consumo, ya que el productor y el consumidor es la misma persona).
¿Qué tiene todo esto que ver con la investigación, acción participativa, con la educación liberadora, crítica y global? ¿Estamos confundidos, la formación y la educación son exclusivamente un producto de mercado? No, y no sólo por ir contracorriente o por pura afirmación ideológica.
Es verdad que con la aparición de la industria se necesitó una instrucción generalizada para adecuarse a la nueva estructura de la época y ahora, en un marco productivo cualitativamente diferente es necesario “otra instrucción general”. También es cierto que en una sociedad competitiva de clase, de poder la “in-formación” es dominio, pero decir que la formación es empleo es un error, y no discuto la necesidad de una alfabetización funcional y generalizada permanente. A mayor formación serás más “empleable”, pero el empleo es desgraciadamente un producto de mercado y dependerá de éste en cada momento, no de la formación que se posea aunque estén íntimamente ligados.
Pero además de esa falacia, sabemos que la mayoría de empleo que crea la formación es para los “formadores avispados”; la formación, la educación a lo largo de toda la vida es un derecho individual y colectivo, un deber personal y social que como tal derecho no es objeto de mercado. Es más, debemos desenmascarar las corrientes que hacen de la formación para el empleo y la ocupación el norte de toda educación desligada de la educación integral, porque ni sirve para el empleo, ni responde al derecho humano.
Además, insisto, en una sociedad inteligente, donde no se trata de obtener conocimientos y sí de conocer, aprender el proceso de esos conocimientos, que es como trabaja la inteligencia, la formación que defendemos entra en contradicción evidente con la “ley del mercado”.
Porque se trata de aprender sin límites, cuyos valores son: anticipación, libertad, cooperación, competencia personal/social, solidaridad, crítica, abierta y curiosa, no dogmática. Y todo eso está contra un sistema único, sometedor y excluyente.
Ante esta situación, y especialmente si reflexionamos sobre la nueva sociedad que se desarrolla, nos hemos de plantear científica y éticamente el perfil y el trabajo del educador.
Si aceptamos como pensamiento y como práctica el modelo de sociedad que nos propone “ley del mercado”, “el pensamiento único”, o por el contrario, nuestros principios de procedimientos (Pérez Ríos) son la investigación libre, crítica, curiosa, anticipadora, la participación dialógica y dialéctica, no dogmática, democrática y solidaria y una acción metódica, científica, flexible y adaptada a su entorno, práxica (Gramsci), es decir, reflexiva, que se basa en un proceso de aprendizaje por competencias (Díaz) nuestro trabajo como enseñante y nuestro perfil como educador serán completamente diferentes.
A menudo es difícil distinguir. Con demasiada frecuencia, el uso de las nuevas tecnologías, la puesta en escena y nuestro propio vocabulario, parecerían que optamos decididamente por la opción ética, metodológica, social y filosófica de la investigación/acción participativa, y por el contrario, sólo estamos arropando y disfrazando el modelo de formación que defiende el mercado. Es más, los grandes “gurús” de la formación continua, de las “nuevas estrategias educativas”, del papel de la universidad y de los desarrollos curriculares “adaptados a las necesidades reales” practican una promiscuidad sin sonrojo de estos conceptos y del pensamiento único.
Creo necesario plantearnos un debate serio, en fondo y forma, y anticipador del perfil y del trabajo del educador en esta nueva sociedad.
Todos hablamos de la nueva sociedad, nuevo orden, nueva civilización... No deseo en este momento entrar en este tema porque no es para el espacio en el que nos movemos en este artículo y además existen investigadores y líneas de investigación muy competentes (M. Castells).
No obstante, me defino convencido de que estamos en una etapa completamente distinta, una verdadera revolución comparable a la revolución urbana del comienzo de nuestra era: la Revolución Planetaria que nos conduce a esa nueva civilización.
Así, el modelo de trabajo, y en consecuencia el perfil del educador, habrán de adecuarse a esa nueva cultura que deseamos profundizar y desarrollar.
Hemos de optar por un modelo no-bancario (Freire) y sí liberador, que promueva el proceso de convertirse en persona (K. Rogers) ante las exigencias colonizadoras y especialmente clonizadoras de la mundialización. Se ha de trabajar en equipos multiexperienciales, no sólo multidiciplinares que sólo tienen en cuenta los méritos académicos, y cuyos trabajos y resultados no son la suma aritmética de sus saberes, sino que las competencias conseguidas por esos equipos son “procesales, químicas, afectivas, geométricas y socialmente diferentes”.
No podemos seguir siendo transmisores de conocimientos e información porque eso es ya un trabajo tecnológico caduco, hemos de jugar a ser indicadores, favorecedores, copartícipes procesales, en presencia más de epistemólogo que de enciclopedia vivientes.
Trabajar un modelo de red, tanto vertical (en tiempo y en niveles) como horizontal, en solidaridad. La formación a lo largo de toda la vida (vida cronológica y espacial) se ha de asemejar al modelo inteligente, neuronal, donde el conocimiento se produce por relación intersicial.
Habremos de considerar la inteligencia como realidad viva, no estática, multiforme, donde lo racional, afectivo, sensitivo, experiencial e imaginativo la conforman (Goleman). Esto es muy importante para la desconstrucción del nuevo “orden” que nos desean imponer. Ante una civilización icónica, impulsiva, jerárquica y uniformante es urgente trabajar por la “individuación solidaria”(1), donde todos y cada uno hemos de ser infonomistas (Alfons Cornellá), es decir, gestores y procesadores de información dispersa, interesada y blindada.
Son apasionantes los temas que se nos presentan y nos urgen sin olvidar las, que por otra parte, considero posturas equivocadas: la excesiva ideologización y populismo de los que ya nos advirtiera en sus últimos escritos Freire, y que nos convierte, con demasiada frecuencia, en fundamentalistas, voluntaristas y activistas marginales.
Por último, en una sociedad cambiante, mestiza y global, es imprescindible una evaluación constante. La evaluación a la que me refiero ha de ser permanente y no considerada como exámenes reaccionarios que sólo responden a una concepción estática y jerarquizada de la sociedad y de la misma educación, sino como proceso de aprendizaje donde se acentúa, si cabe, la competencia. Los saberes/competencias adquiridos por las experiencias a lo largo de toda la vida, deben de ser validados académicamente (Tomás Díaz, Universidad de Valladolid) y la biografía, las historias de vida, elementos básicos de investigación participativa, no un adorno snobista; la feminización y la ecología serán constitutivas de esta sociedad y esta nueva educación, o no podemos construir nada, habremos fracasado.
Sevilla Abril 1999
Francisco Barco Solleiro
Las realidades humanas, y la formación lo es, son poliédricas, lo humano es multidireccional y multidimensional; cualquier intento social, político o económico, de los que desgraciadamente existen muchos ejemplos, para uniformar, unidimensionar o unidireccionar conduce al fracaso de lo propiamente humano que es holístico, heterogéneo, cambiante...
La “Ley del Mercado” se proclama y se impone como “única”, total, excluyente y sometedora de cualquier otra realidad o concepto. Es decir, todo está sometido al mercado, no existe bien, servicio o producto que no sea un bien servicio o producto “vendible”, depende de la ley de la oferta y la demanda. Es más, existe porque tiene o puede tener un precio; ése es su valor. Desde esta perspectiva, ¿pueden ser consonantes “Ley de Mercado” y Formación?
Esta “Ley” ha conseguido, o nos quiere convencer de, que la formación, toda educación a lo largo de toda la vida, ha de ser productiva (principio fundamental en el mercado); un valor añadido (la persona será más empleable); competitiva (como objeto de demanda/oferta); deslocalizada (es el punto más palpable de la mundialización del mercado ya que cada uno se convierte en su propia fábrica ubicada en el lugar que el mismo ocupa); flexible (el demandante/ofertante somos cada uno de nosotros desarraigados socialmente); rentable (los costos, esfuerzos, infraestructuras los sostiene el formando); no conflictiva y uniforme (exige interiorizar ideológicamente el paradigma por cada uno de nosotros); acrítica (porque la ley es absolutamente jerárquica); eficaz y eficiente (en la nueva organización productiva se ha conseguido la piedra fundamental del mercado: el acercamiento, la uniubicación absoluta de producción, distribución y consumo, ya que el productor y el consumidor es la misma persona).
¿Qué tiene todo esto que ver con la investigación, acción participativa, con la educación liberadora, crítica y global? ¿Estamos confundidos, la formación y la educación son exclusivamente un producto de mercado? No, y no sólo por ir contracorriente o por pura afirmación ideológica.
Es verdad que con la aparición de la industria se necesitó una instrucción generalizada para adecuarse a la nueva estructura de la época y ahora, en un marco productivo cualitativamente diferente es necesario “otra instrucción general”. También es cierto que en una sociedad competitiva de clase, de poder la “in-formación” es dominio, pero decir que la formación es empleo es un error, y no discuto la necesidad de una alfabetización funcional y generalizada permanente. A mayor formación serás más “empleable”, pero el empleo es desgraciadamente un producto de mercado y dependerá de éste en cada momento, no de la formación que se posea aunque estén íntimamente ligados.
Pero además de esa falacia, sabemos que la mayoría de empleo que crea la formación es para los “formadores avispados”; la formación, la educación a lo largo de toda la vida es un derecho individual y colectivo, un deber personal y social que como tal derecho no es objeto de mercado. Es más, debemos desenmascarar las corrientes que hacen de la formación para el empleo y la ocupación el norte de toda educación desligada de la educación integral, porque ni sirve para el empleo, ni responde al derecho humano.
Además, insisto, en una sociedad inteligente, donde no se trata de obtener conocimientos y sí de conocer, aprender el proceso de esos conocimientos, que es como trabaja la inteligencia, la formación que defendemos entra en contradicción evidente con la “ley del mercado”.
Porque se trata de aprender sin límites, cuyos valores son: anticipación, libertad, cooperación, competencia personal/social, solidaridad, crítica, abierta y curiosa, no dogmática. Y todo eso está contra un sistema único, sometedor y excluyente.
Ante esta situación, y especialmente si reflexionamos sobre la nueva sociedad que se desarrolla, nos hemos de plantear científica y éticamente el perfil y el trabajo del educador.
Si aceptamos como pensamiento y como práctica el modelo de sociedad que nos propone “ley del mercado”, “el pensamiento único”, o por el contrario, nuestros principios de procedimientos (Pérez Ríos) son la investigación libre, crítica, curiosa, anticipadora, la participación dialógica y dialéctica, no dogmática, democrática y solidaria y una acción metódica, científica, flexible y adaptada a su entorno, práxica (Gramsci), es decir, reflexiva, que se basa en un proceso de aprendizaje por competencias (Díaz) nuestro trabajo como enseñante y nuestro perfil como educador serán completamente diferentes.
A menudo es difícil distinguir. Con demasiada frecuencia, el uso de las nuevas tecnologías, la puesta en escena y nuestro propio vocabulario, parecerían que optamos decididamente por la opción ética, metodológica, social y filosófica de la investigación/acción participativa, y por el contrario, sólo estamos arropando y disfrazando el modelo de formación que defiende el mercado. Es más, los grandes “gurús” de la formación continua, de las “nuevas estrategias educativas”, del papel de la universidad y de los desarrollos curriculares “adaptados a las necesidades reales” practican una promiscuidad sin sonrojo de estos conceptos y del pensamiento único.
Creo necesario plantearnos un debate serio, en fondo y forma, y anticipador del perfil y del trabajo del educador en esta nueva sociedad.
Todos hablamos de la nueva sociedad, nuevo orden, nueva civilización... No deseo en este momento entrar en este tema porque no es para el espacio en el que nos movemos en este artículo y además existen investigadores y líneas de investigación muy competentes (M. Castells).
No obstante, me defino convencido de que estamos en una etapa completamente distinta, una verdadera revolución comparable a la revolución urbana del comienzo de nuestra era: la Revolución Planetaria que nos conduce a esa nueva civilización.
Así, el modelo de trabajo, y en consecuencia el perfil del educador, habrán de adecuarse a esa nueva cultura que deseamos profundizar y desarrollar.
Hemos de optar por un modelo no-bancario (Freire) y sí liberador, que promueva el proceso de convertirse en persona (K. Rogers) ante las exigencias colonizadoras y especialmente clonizadoras de la mundialización. Se ha de trabajar en equipos multiexperienciales, no sólo multidiciplinares que sólo tienen en cuenta los méritos académicos, y cuyos trabajos y resultados no son la suma aritmética de sus saberes, sino que las competencias conseguidas por esos equipos son “procesales, químicas, afectivas, geométricas y socialmente diferentes”.
No podemos seguir siendo transmisores de conocimientos e información porque eso es ya un trabajo tecnológico caduco, hemos de jugar a ser indicadores, favorecedores, copartícipes procesales, en presencia más de epistemólogo que de enciclopedia vivientes.
Trabajar un modelo de red, tanto vertical (en tiempo y en niveles) como horizontal, en solidaridad. La formación a lo largo de toda la vida (vida cronológica y espacial) se ha de asemejar al modelo inteligente, neuronal, donde el conocimiento se produce por relación intersicial.
Habremos de considerar la inteligencia como realidad viva, no estática, multiforme, donde lo racional, afectivo, sensitivo, experiencial e imaginativo la conforman (Goleman). Esto es muy importante para la desconstrucción del nuevo “orden” que nos desean imponer. Ante una civilización icónica, impulsiva, jerárquica y uniformante es urgente trabajar por la “individuación solidaria”(1), donde todos y cada uno hemos de ser infonomistas (Alfons Cornellá), es decir, gestores y procesadores de información dispersa, interesada y blindada.
Son apasionantes los temas que se nos presentan y nos urgen sin olvidar las, que por otra parte, considero posturas equivocadas: la excesiva ideologización y populismo de los que ya nos advirtiera en sus últimos escritos Freire, y que nos convierte, con demasiada frecuencia, en fundamentalistas, voluntaristas y activistas marginales.
Por último, en una sociedad cambiante, mestiza y global, es imprescindible una evaluación constante. La evaluación a la que me refiero ha de ser permanente y no considerada como exámenes reaccionarios que sólo responden a una concepción estática y jerarquizada de la sociedad y de la misma educación, sino como proceso de aprendizaje donde se acentúa, si cabe, la competencia. Los saberes/competencias adquiridos por las experiencias a lo largo de toda la vida, deben de ser validados académicamente (Tomás Díaz, Universidad de Valladolid) y la biografía, las historias de vida, elementos básicos de investigación participativa, no un adorno snobista; la feminización y la ecología serán constitutivas de esta sociedad y esta nueva educación, o no podemos construir nada, habremos fracasado.
Sevilla Abril 1999
Francisco Barco Solleiro
SUGERENCIAS PARA DIALOGAR: PISTAS PARA UNA REFLEXIÓN ABIERTA Y CRÍTICA SOBRE TRABAJO, EMPLEO, PARO, ACTIVIDAD, OCIO... Por Francisco Barco Solleiro 1. Introducción 1.1 Perspectivas con actitud amplia y crítica. 1.2 Existen mil planos para enfocar el tema: estadístico, psicológico, programas europeos, nacionales, de organizaciones para fomento de empleo, los diferenciales económicos regionales, etc. 1.3 Perspectiva pedagógica: el aprendizaje. Aprender durante toda la vida. 1.4 Aprender a pensar, un aprendizaje reflexivo, innovador, autónomo y solidario. 2. Analicemos los conceptos empleados. 2.1 Es necesario “mil razones frente al pensamiento único y excluyente”. 2.2 El trabajo es la realidad más transformada y que sufre unos cambios más radicales. 2.3 La fórmula de acumulación de capital también ha cambiado. Las grandes inversiones especulativas (los fondos de pensión en España acumulan 32 billones de pesetas). 2.4 La organización productiva y sus transformaciones. 2.4.1 la empresa, ¿de quién es? 2.4.2 La productividad y su autonomía. 2.4.3 El valor y el precio del producto. 2.4.4 La organización funcional de la empresa. 2.4.5 El mercado laboral. 2.5 El modelo de sociedad. 2.5.1 La ley del mercado, única Ley. 3. El “Nuevo Orden” (N.O.). 3.1 La sociedad dual o de los tres tercios. 3.2 Trabajo y paro como salvación y castigo. 3.3 Paro y trabajo para todos. Condenamos al 50% de la población mundial. “Los nadie, olvidados, deshechos ...” 3.4 Empleo, concreción del trabajo. 3.4.1 Empleado, “élite” y “confianza del patrón”. 3.4.2 El paro entre empleados y universitarios: “nueva situación y conciencia”. 3.5 La actividad y el trabajo. 3.6 La empresa, ¿crea empleo? 3.7 Políticas activas y políticas pasivas de empleo: “los parados son culpables, el sistema no”. 3.8 El “mercado laboral”. 3.8.1 Somos mercados porque somos empleables. 3.8.2 La formación ocupacional, valor añadido para nuestra empleabilidad. 3.8.3 Las empresas Trabajo Temporal, el mercado laboral y “la mano invisible” del mercado. 4. Economía (oikos = casa; nemo = administración). 4.1 La casa planetaria. 4.2 Mundialización de la economía o mundialización del mercado. 4.3 345 familias controlan el 45% del PIB mundial 4.4 Mundialización y deslocalización. 4.5 Globalización es pluridimensional y la mundialización (mercado) unidimensional y unidireccional. 5. La productividad, ¿qué y a coste de quién y de qué? 5.1 El poder de los procesos y del capitalismo especulativo. 5.2 el desarrollismo y el camino a ninguna parte. 6. El N.O. y la economía mundial. A.M.I., F.M.I., ... 7. El N.O. y lo político: vaciado de las instituciones internacionales y la supresión de las relaciones con el dominio despótico de uno o pocos sobre todos. 8. El N.O. y lo militar. Estado policiaco universal. 9. El N.O. y lo civil. 9.1 Desestructuración social. 9.2 Mafias. 9.3 Maximización de los beneficios individuales: “menos impuestos personales”. 10. El N.O. y lo cultural. Clonización y consumo. 11. El N.O. y lo ideológico. Dogmatismo, fundamentalismo y xenofobia. 12. Un Orden Nuevo 12.1 La alternativa no es ignorar la realidad. 12.2 Se necesitan nuevas estructuras y nuevos pensamientos. 12.3 Una nueva civilización. No es el fin de la historia y sí un profundo cambio. 12.4 Hay caminos abiertos. 12.4.1 El Humanismo Ecuménico (A. Shaff) que nos lleva de la tolerancia al diálogo. 12.4.2 El proceso de convertirse en persona; frente el individualismo competitivo, la individuación solidaria y crítica. 12.4.3 Profundizar y desarrollar el Estado de Bienestar que nos lleve a un Estado/Sociedad de los Derechos Humanos. 12.4.4 Unas políticas fiscales que luchen contra el fraude y desarrollen la justicia y la ética no sólo desde el prisma nacional, sino también planetario. 12.4.5 Podemos y debemos cambiar el subsidio de desempleo y los salarios sociales o de integración por el salario universal o de derecho humano. 12.4.6 Por la organización humana del trabajo. Del trabajo a la actividad, del paro al tiempo liberado. 12.4.7 De la formación ocupacional, competitiva y productivista a la educación a lo largo de toda la vida. 12.4.8 Del desarrollismo a la productividad social. 12.4.9 De la economía anónima del mercado a la economía social y a la sociedad cooperativa. 12.4.10 Por una sociedad participativa, libre e informada. 12.4.11 Potenciar las instituciones democráticas y luchar contra el derecho de veto. Por unas Naciones Unidas y por unos Tribunales de Justicia Internacionales éticos y democráticos. |
UNA NUEVA CIVILIZACIÓN Francisco Barco Solleiro La historia, aunque sea transmitida por vía oral o a través de aquellas imágenes ancestrales de las tradiciones culturales o religiosas, nos habla de una gran revolución: cuando el hombre se sedentariza, cultiva la tierra y construye la ciudad. Es el comienzo de la revolución urbana. La urbanización del género humano es la gran revolución que hará transformar física, psíquica, social y culturalmente al hombre. Esta revolución, comenzada hace miles de años, ha ido conformando una organización social, un modelo económico, unas formas jurídicas, éticas y culturas diferentes. En este devenir histórico se sucedían épocas y transformaciones, algunas de las cuales por su significancia social las consideramos como revoluciones. Así, el esclavismo, feudalismo, la industrialización, son procesos transformadores que han desarrollado cuantitativa y cualitativamente la revolución urbana comenzada al principio de nuestra civilización actual; son verdaderos jalones que nos han proyectado a la revolución histórica que se viene fecundando y tenemos/tendrá que producir/se: la revolución planetaria. Con el inicio de la urbanización, y la aparición de la ciudad, se dio comienzo al proceso revolucionario de la primera y gran revolución total: la urbana. Fue la creación de nuestra civilización y la causa principal de las llamadas o consideradas revoluciones históricas. Las contradicciones dialécticas que todo proceso conlleva, nos empujan en estos momentos hacia la segunda revolución total de la historia humana: el cambio de civilización. La revolución planetaria. Desde hace tiempo se viene intuyendo, profetizando esta nueva era, esta gran transformación: "aldea global", "el fin de las ideologías o de la historia", "otro mundo es posible"… Asimismo, las graves crisis, los conflictos que nuestra época padece, son los signos evidentes de su necesidad de desaparición y del alumbramiento de la nueva era. Como cuerpo social vivo, la humanidad experimenta la estrechez de la "horma" antigua y la urgencia de la nueva. El estrés urbano, la despoblación y desertización de grandes áreas, la saturación de los mercados, los conflictos armados generalizados, la violencia, la masificación, y a la vez la soledad humana, las contradicciones sectoriales profundas, el agotamiento de los recursos, la falta de respuestas racionales de las instituciones que nos hemos dotados...Todo nos habla de la necesidad de un verdadero salto cualitativo. ¿Sabrá la humanidad aprender sin sobresaltos traumatizantes, con previsión y perspectivas? Ante todo proceso histórico de importancia aparecen posturas diferentes: reaccionarias, conservadoras o progresistas. Unos se vuelven al "becerro de oro", otros desean no cambiar y otros se arriesgan libres, responsables y personalmente en la búsqueda de esa nueva sociedad, cultura e incluso ética. A riesgo de equivocarme y con el ferviente deseo de no ser excluyente, ¿cuáles podríamos considerar valores, formas, concepciones y modelos emergentes para esta nueva sociedad? ¿Qué pensamos valido de la antigua civilización? La civilización y el modelo urbano nos llevaron a una organización cercana, de dimensiones próximas y limites fijados: la familia tal como la conocemos, las relaciones sexuales, la división de roles mujeres/hombres, los procesos cognitivos, el mercado, la propiedad y la producción. La organización administrativa, política; los conceptos y vivencias de patria, nación, ciudad; la organización de la defensa; el cuerpo jurídico civil, procesal y penal adaptado a la cercanía y competencia exclusiva del "clan urbano"; una ética de referentes limitados a esa exclusiva civilización de "allegados", etc.. En la nueva perspectiva se vislumbra y exige un gran cambio: No sirve "nuestro colectivo", porque somos "el colectivo tierra". No es adecuado “nuestro” patria, nación, etnia, porque somos todos un gran mestizaje. Se destruyen las fronteras y las formas administrativas y políticas de pueblo, ciudad, nación, estado, que eran garantes del modelo de propiedad, del derecho, la herencia, la familia; ya todo lo ocurrido en el planeta, no nos es ajeno. Se acabó el mercado, no tenemos mercado que ganar o descubrir; la competencia feroz ha convertido el mundo en una única plaza de abasto. El proceso industrial, con la revolución técnico - científica - telemática ha sido implosionado y por ende, el modelo de apropiación, producción y social. La fuerza de trabajo se convierte en fuerza inteligente. Los proletarios somos todos: el consumo es la principal fuente de plusvalía y el capital es internacional y especulativo. La ética, nuestra ética, no nos ilumina y siembra la duda, el temor ante todo lo nuevo y, además, no satisface a lo viejo. Era, y aún es, una ética para el pequeño colectivo; hoy es necesario que responda a un individuo planetario (sobrecogedora experiencia), sin límites definidos. ¿Dónde y cómo descubrir los nuevos caminos a recorrer? Entre otros, pueden ser: El proceso individualizador que construye personas. Una situación de igualdad entre mujeres y hombres. La solidaridad continua, aquí y ahora, e histórica entre individuos libres y responsables. La conciencia ecológica que nos lleva, no sólo a ser conservacionistas y sí, a un desarrollo equilibrado, comunitario, solidario y progresista. A pensar y enseñar a pensar como actitud personal permanente, como investigación libre, crítica y participativa. La actitud pacifica, comprensiva, paciente, exigente especialmente con la justicia, honrada, no dogmática, que busca la armonía y no impone. La ética no mediatizada por tu clan, religión o cultura; una ética de la nueva cultura planetaria, no de compartimentos y sí integral e integradora desde ese nuevo individuo planetario, en esta nuestra tierra. Una religión universal, no imperialista, abierta y multiparticipativa. Una religión, no de mandamientos y sí de derechos y deberes de individuos social e históricamente responsables, que nos "religa" y nos impele al espíritu y no a las iglesias. Se percibe la necesidad de nuevos modelos organizativos y participativos. Es necesaria una autoridad razonable y participada a nivel mundial. Es urgente la extensión y calificación del tejido asociativo. Se ha de cambiar la enseñanza por un modelo epistemológico y un proceso permanente de aprendizaje. Hemos de tener presente la aceleración de los cambios y los nuevos "tempus" psicológicos que afectan a la vida e imponen una maduración de las personas en forma y etapas diferentes. Hemos de cambiar la competencia por la cooperación creativa en lo económico, social y personal, estas son las características motivantes de la nueva utopía y por consiguiente realizables. ¿De qué tenemos que desprendernos? De la insolidaridad o solidaridad con "fronteras"; del miedo al riesgo; del mercado imperativo e imperialista. De una ética amordazante; de la religión sin espíritu, de la enseñanza adormidera y la pedagogía de la dominación. De la competencia excluyente y los patriotismos, nacionalismos y todos los ismos que construyen y perpetúan los ghetos; de los colectivismos que ahogan al individuo y de la información como alienación y dominación. También hemos de huir de la paz como ausencia de guerra, de la justicia como sólo legalidad; de la sexualidad sin comunicación, ha de negarse la "nueva ilustración tecnocientífica" idolatrada y el ecologismo "museístico arqueológico". En fin, hemos de renunciar a la pasividad, por la curiosidad, imaginación, creatividad y participación; potenciar la sociedad civil: crear controles democráticos a todos las niveles: democratizar la economía, fomentar las O.N.G. y estimular a los individuos, para que los deberes sociales sean responsabilidades personales. Sevilla 1994. |
lunes, enero 16, 2006
LA MEMORIA, ALGO MÁS QUE UN RECUERDO
LA MEMORIA, ALGO MÁS QUE RECUERDOSFrancisco Barco Solleiro. Grupo de Investigación Desarrollo y Pedagogía Social
Estos últimos treinta años, además de cronología, han significado un profundo cambio en lo social, en lo tecnológico, en lo económico, en lo político; es indiscutible que nos encontramos en los comienzos de una nueva era, de una etapa diferente de nuestra civilización: unos la denominan la sociedad del tercer entorno, o telépolis, como la refiere Echeverria, J. ; otros, como Castells, M., la define sociedad informacional o red.
A la hora de proponer reflexionar colectivamente sobre los aprendizajes, las teorías y las prácticas educativas hoy, en y desde nuestra sociedad, nuestra cultura, nuestros miedos y esperanzas, he creído oportuno rescatar y utilizar uno de los iconos que fueron creativos y motivadores en los años setenta y ochenta para muchos de nosotros: LAS ESCUELAS DE VERANOS O JORNADAS PEDAGÓGICAS. Hoy, quizás porque no hemos sabido o no hemos podido, o no quisimos, no sirven de referencia para los jóvenes de la comunidad educativa en cualquiera de sus niveles, desde la primaria a la universidad.
No pretendo una mirada nostálgica, que no nos debe dar miedo, ni vergüenza, no deseo ni busco unas recetas que en otro momentos pudieran servirnos, y que actualmente, indudablemente, no cubrirían nuestras demandas; sólo me interesa la energía, la orientación que en aquellos momentos nos movieron y nos facilitaron emprender nuevos caminos y que ahora deseamos nos acompañen.
Quiero, al recordar creativamente los Movimientos de Renovación Pedagógica aparecidos en los años 60 y 70 del siglo XX, generar un espacio favorecedor y creador de aprendizajes y de comunicación entre todos los protagonistas de la comunidad educativa y todos los agentes de la sociedad y, aquí y ahora, entre todos los que honestamente se consideren implicados como sujetos responsables en encontrar en todo momento, y en cualquier circunstancia, caminos que nos hagan conocer y saber aprender a lo largo de toda la vida a todos los seres humanos.
Si aceptamos encontrarnos en lo que llamamos LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, una nueva exigencia para continuar aprendiendo, hemos de utilizar adecuadamente todos los medios que se nos ofrecen; por lo que el espacio del que hablamos se transforma, se agranda y se convierte en múltiples lugares de dimensiones diferentes: físicos, temporales, presenciales y virtuales.
Precisamente cuando hablamos de memoria, personal y colectiva, como es el título de la mesa que nos reúne, hemos de distinguirla de algo que, por otra parte, es un concepto muy actual: la memoria externa y artificial, la que nos es prestada por la nueva revolución tecnocientífica.
Hablamos de memoria externa y artificial y ello me lleva a preguntarme sobre la función de la memoria, nuestra memoria, en los procesos por los que nos hacemos y conservamos como personas, y por ende en los aprendizajes y en sus protagonistas fundamentales, el aprendiz o alumno y el facilitador de los aprendizajes o educador, que a la vez son dialécticos. Creo que puede ser peligroso abandonarnos exclusivamente en esa memoria artificial y, pienso firmemente, que ello no sería una liberación, sino una entrega expoliadora.
Me explico. Es cierto que hemos conseguido liberar funciones cerebrales cuando hemos dispuesto de un "servidor" que nos garantiza la disposición de datos que le requiramos en un momento determinado; pero la memoria no es sólo un almacén, es la argamasa de todas nuestras construcciones personales, colectivas y de especie, base de nuestras identidades y emociones y fuerza motriz de nuestras libertades. En estos momentos en los que estamos comprobando como "los señores del aire" (Echeverría 1.999) se adueñan del espacio exterior y quieren conquistar nuestra intimidad, es muy necesario que controlemos quién manda, qué desea dominar y con qué tecnología. La censura, el dominio de la red, tanto por autoridades públicas y sus policías, tenemos una experiencia tristemente cercana con el terror del 11 de marzo y la actitud de nuestro anterior Gobierno del PP, y todo lo ocurrido después del 11 de septiembre y el Gobierno de EEUU; como por empresas, léase Microsoft, que dominan las tecnologías, los flujos nodales, los contenidos y las bases de datos. Que sólo le entreguemos la parte de nuestra memoria técnica o que nos entreguemos totalmente en nuestra intimidad, será determinante en esa nueva era, en el individuo globalizado: seremos personas o "teleindividuos".
Otro peligro, en el que creo hemos caído lamentablemente, es la dejación de nuestros derechos y deberes de conservar y transmitir la memoria, esa memoria que he definido como “argamasa fundante” de nuestras construcciones, identidades y emociones individuales y colectivas.
¿Quién de nosotros sigue reconociendo, aunque sea bibliográficamente, nuestros referentes, raíces y facilitadores de nuestros saberes, conocimientos, experiencias y competencias profesionales? ¿Quién cita, casi con reverencia filial debida, a aquellos pensadores y maestros que en nuestra juventud iluminaron nuestras incipientes y dubitativas teorías y dieron fortaleza y respaldo a nuestras prácticas formativas y sociales? ¿Quién recuerda públicamente y con reconocimiento y alegría a Milani, Ilich, Neil, Tonucci, Rosa Sensat, Marta Mata, Freinet, Montessori...; o experiencias como las Escuelas de Verano, el Movimiento Cooperativo, los Colectivos de Renovación Pedagógica o Pedagogía Popular...?. Quizás se salve Freire, al menos en ciertos ambientes y tendríamos que preguntar por qué. ¿Qué alumno conoce hoy al Cura y Maestro de Barbiana? Sobre esas experiencias no recuerdo que se hayan propuesto tesis doctorales, investigaciones, máster, recogida de datos, historias de vida...
Todos hablan de la necesidad de una "nueva alfabetización" que correspondería a la nueva fase productiva de la sociedad. No discuto, incluso reclamo vehementemente, la imperiosa urgencia de extender democráticamente los conocimientos tecnológicos y los nuevos lenguajes y códigos. Pero una sociedad inteligente no necesita sólo eso; necesita que sus ciudadanos dominen autónomamente los procesos, el saber hacer, el saber pensar. Si conocemos sólo el uso, su mecánica, tendremos un mundo de buenos operarios, incluso de magníficos tecnólogos, pero no un mundo de personas humanas libres, conscientes, autónomas y participativas solidariamente; nos encontraremos con un mundo de elite dominadora y de subordinados dominados.
El aprender no es exclusivamente una meta con unos objetivos sancionables, ni un “currículum competitivo”, ni la obtención de un título; yo diría que no es precisamente: es un proceso abierto, una actitud vital indagadora y agradable, contraria a todo método coercitivo, separado de la vida y medido por estancos y exámenes llaves o títulos de reconocimientos.
Parece que no hemos entendido que nuestros modelos ya no sirven, que no basta con utilizar algunos medios y modificar algunas maneras. Hoy, y especialmente mañana, tiene poco sentido adoctrinar, llenar cabezas de contenidos, aunque estos sean nobles, "abrir el tarro de las esencias de los saberes custodiados por las Universidades" y dispensarlos. Esto no sólo no basta sino que es contrarevolucionario, va en sentido opuesto a lo necesario. Nuestro aprendizaje será el aprendizaje de saber hacer y procesar Deval, (1.980) o estamos incubando “un analfabetismo instruido”.
No podemos seguir siendo enseñantes; nuestra única oportunidad y misión es la de ser acompañantes reflexivos, epistemólogos cooperativos o, como dice Alfons Cornellá, infonomistas, es decir, añado yo, gestores críticos, democráticos y solidarios de los conocimientos y sus fuentes documentales.
Para terminar estas reflexiones desearía reconocer el valor de un principio prioritario de todo aprendizaje y que, en un mundo tan cambiante como tantas veces vengo repitiendo, se hace aún más apremiante: la anticipación. (Botkin y otros 1.979)
Siempre parece que hemos aprendido los humanos por schop, necesitábamos que ocurriera algo y posteriormente reaccionábamos. Si continuamos con esa practica pedagógica, no tendremos solución. En una sociedad que puede anticipar virtualmente cualquier situación, no nos es permitido seguir atrapados por los acontecimientos, y paradójicamente, para ese anticiparse es completamente necesario bucear libre y críticamente en nuestras raíces.
Es necesario y urgente celebrar la que llamamos “memoria histórica”, pero debemos acordar que para ejercer la memoria histórica es obligado, ineludiblemente, rescatar la dignidad, restituir y recrear el trabajo y los valores de aquello que decimos rescatar su memoria; no simplemente copiar sus recetas o proclamar sus virtudes.
Es necesario recordar, reivindicar y divulgar los distintos movimientos de RENOVACIÓN PEDAGÓGICA, “Pedagogía Popular, Movimiento cooperativo, Escuela a Tiempo completo, Escuelas Rurales..., que surgieron en diferentes lugares de España, de forma democrática, emprendedora, crítica, innovadora y solidaria; aquellos maestros, profesoras de cualquier nivel y área, padres de alumnos, y alumnos, es decir personas de todos los sectores, que incluso descubrieron y aprendieron a trabajar en RED, extendiendo sus conexiones de manera democrática, mucho antes de que aparecieran Internet y la llamada Red.
BREVE BIBLIOGRAFÍA
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Botkin, j.W. Aprender: horizonte sin límites. Informe del Club de Roma. Santillana. Barcelona 1979
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Collado, M, Aguilera, E, Barco, F y otros. 1.999 Curso Europeo para sindicalistas. Programa Sócrates. Universidad de Sevilla Facultad de Pedagogía. Sevilla
Courtois, B y otros. 1.989 Apprendre par l`expérience. Educación Permanente nº 100-101 París
Delval, J. 1.980 Enseñar a pensar. Ed. Debate Madrid
Echeverría, J. 1.999 Los Señores del aire: Telépolis y el tercer entorno. Destino. Barcelona
Freire, P. 1.974. La Educación como práctica de la libertad. Buenos Aires. Siglo XXI. 15ª edición.
Freire, P. 1.973 Pedagogía del oprimido. Buenos Aires Siglo XXI. 8ª edición.
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Tonucci, F. 1.983 Con ojos de niño. Barcanova. Barcelona
Tonucci, F. 1.977 A los tres años se investiga. Avance Barcelona
UNESCO 1.990. Sobre el futuro de la Educación. Hacia el año 2000. Madrid. Narcea.
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Garton Ash, T. 2.001 ¿Es el comienzo del siglo XXI? El País 15-9-01
Garrido Luceño, J.Mª 1.999 Globalización y cultura. Isidorianum nº 9,CET Sevilla
Mayor Zaragoza, F. 2.002 Propuestas para cambios inaplazables. El País 9-1-02
Nair, S. 1.999 La época de las identidades. El País 24-7-99
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Wagensberg, J. 2003. Las palabras del conocimiento. El País 14-5-03
Castells, M. 2.001Internet, libertad y sociedad: una perspectiva analítica. UOC. Barcelona www.uoc.es
LA MODERNIZACIÓN DE ANDALUCÍA
LA MODERNIZACIÓN DE ANDALUCÍA: UN MODELO PARA UNA SOCIEDAD DE DERECHOS HUMANOS Y ALGUNAS SUGERENCIAS SOBRE FORMACIÓN, EMPLEO Y RIQUEZASFrancisco Barco Solleiro. ASOCIACIÓN DESEA.
Se ha producido un salto cualitativo, y así como los modelos de producción anteriores organizaban la sociedad dentro de la civilización urbana; en esta nueva civilización planetaria quien orienta y determina esos modelos sociales es la producción inteligente; el mismo proceso es inteligente. (Castells)
El proceso industrial, con la revolución técnico - científica - telemática, ha sido implosionado y por ende, el modelo de apropiación, producción y social. La fuerza de trabajo se convierte en fuerza inteligente. Los proletarios somos todos, el consumo es la principal fuente de plusvalía (Echeverría) y el capital es internacional, o mejor, según Castells, los flujos de capital.
La aceleración permanente que vive nuestra sociedad produce y producirá cambios difíciles de prevenir desde las actuales estructuras, las concepciones económicas, ideológicas, educativas, culturales, etc. de que disponemos.
Nuestras estructuras políticas, económicas y sociales cambian a un ritmo lento par la rapidez, polivalencia y profundidad que se han introducido en todas las esferas de nuestras vidas y organizaciones.
Desde las posiciones neoliberales hoy hegemónicas, nos guste o no, esos cambios en las necesidades formativas, profesionales y ocupacionales se vislumbran claramente. Así, la Sociedad de la Ley del Mercado, está construyendo, la división de la sociedad: la sociedad dual o de los 3/3. Un tercio, detentador del poder, otro, cercano, con estabilidad en su puesto de trabajo y formación permanente. Un tercero, con inestabilidad, pocas alternativas y dependiente de las necesidades del mercado.
Más si no deseamos un mundo así organizado y nos esforzamos por una sociedad justa y solidaria es posible encontrar otro escenario. Y pienso que a la hora de plantearnos lo que se denomina la segunda modernización de Andalucía no puede olvidar esas señas de identidad: JUSTICA, SOLIDARIDAD, CALIDAD DE VIDA Y DERECHOS HUMANOS.
Para ello tendríamos que asumir que existe el empleo y la actividad. El empleo dependerá del mercado o de las necesidades que priorice la sociedad; la actividad es un derecho fundamental de la persona, para toda persona y durante toda su vida. También debemos aceptar la productividad social y no sólo la económica cuyo fin es la rentabilidad financiera y monetaria inmediata. La productividad social procura el desarrollo integral de todas las personas del proceso productivo y de la colectividad en un desarrollo armónico y comunitario.
No podemos olvidar que desgraciadamente existe una minusvalía social compuesta por personas que no están "normalizadas" ni social, ni económicamente y por tanto no serían rentables económicamente y si pueden serlo socialmente.
Desde esta óptica. quizás no existiría el pleno empleo, pero si la plena actividad y las necesidades formativas serían variadas, permanentes e innovadoras .
¿Cuál ha de ser nuestro papel? Si nos confesamos utópicos, en el sentido de lo que puede y ha de realizarse; hoy tenemos una herramienta "profética" inapreciable: la realidad virtual. Podemos construir y adelantar la sociedad que deseamos, no sólo podemos "proyectar nuestros deseos".
Tendremos que discutir y divulgar; avanzar y retroceder algo para mejorarlo; analizar y priorizar objetivos, métodos, organizaciones...; agrupar y saber esperar en el sentido activo: el que aúna, confía y espera que ha de suceder. Y tenemos ya muchos elementos.
-El empleo. Hoy concepto de mercado, pero que hemos de enraizarlo en las prioridades que necesite una sociedad más solidaria, ecológica y de calidad de vida.
-Actividad. Luchar para que sea un derecho y una obligación solidaria de todos y cada uno. La sociedad sí debe ser de plena actividad.
-Salario ciudadano /vital / de derecho. Un salario que permita a toda persona ejercer su derecho a la vida, no proveniente de su empleo, o una limosna, como plantea la concepción neoliberal del Estado de Bienestar que toda prestación la considera una beneficencia.
-Economía social. Si la economía es la buena administración de la casa entre todos sus habitantes; hoy en esta "aldea global" (la mundialización de la economía) no permite, ni requiere otra economía, o todos participamos, una persona un voto, o no es economía: será un mercado total. No nos engañemos.
-Productividad social. El derecho / deber que todos tenemos a ocuparnos para la mejora comunitaria; sea cual sea nuestra situación social, cultural, educativa, de salud...
-Minusvalía social. Desgraciadamente en esta sociedad injusta existen personas "arrojadas" del proceso normalizado socialmente que deberían tener una consideración legal de discriminación positiva: enfermos crónicos, marginados, etc.
-Educación permanente. En esta etapa nadie discutirá su necesidad. Debemos rescatarla, divulgarla y exigirla y adaptarla a la sociedad del conocimiento. No defiendo una formación memorística o de acumulación de conocimientos, sino de aprender a aprender, de saber procesar, de reconocer las competencias adquiridas.
-Sociedad inteligente Este es, a mi entender, el verdadero cambio que afectará a todo. Un concepto que necesita estudio. A mi entender exige cambiar incluso nuestros conceptos económicos de sectores productivos. Hoy es el primer sector y no puede confundirse con el denominado servicio. También exige un nuevo perfil y rol en los enseñantes; más que transmitir se requiere ser epistemólogo, animador o catalizador de los aprendizajes personales, sucesivos y permanentes.
-También debemos estudiar si es necesario desvincular la seguridad social del empleo, ya que el salario, la salud, la educación, la cultura, la actividad creadora, la jubilación, son derechos vitales. Esta concepción, este cambio de mentalidad nos lo exige el nuevo Estado De Bienestar del siglo XXI, un ESTADO DE DERECHOS HUMANOS, no en lo que quieren convertir, achicándolo, los derechos conseguidos: una beneficencia.
- No debemos caer en la trampa de la formación como valor exclusivo de mercado, ese valor añadido que nos convierte en fábrica unipersonales, competitivas, totalmente deslocalizados.
- Necesitamos profundizar en valores éticos, todos, desde las Administraciones e instituciones públicas y privadas, las empresas y los sindicatos y cada uno de los ciudadanos.
Pienso que debemos avanzar sin prisas y sin pausas; aprovechando todo lo que permita ese avance: tiempo sabático, que contribuiría a la creación de empleo rebajando la vida total laboral, jubilaciones anticipadas para actividad plena; políticas fiscales redistributivas; política de subvención a sectores en crisis orientando las ayudas a los trabajadores, puestos creados, y no a las empresas, incrementos de actividades de bienestar y servicios a la comunidad.
Luchar contra el "modelo" competitivo. El modelo competitivo de la ley de mercado es injusto, reaccionario.
Hemos de descubrir que una cosa es la economía y otra el mercado. Hoy parece que todo es, debemos aceptar que la única economía es el mercado. Cosa distinta es, lo dice también la Constitución Española, que la economía contiene un mercado, se da con mercado; pero no es, no debe ser su única y excluyente ley.
La utopía no necesita maximalismo y sí constancia y organización.
SUGERENCIAS PARA DESARROLLAR EL EMPLEO, LAS RIQUEZAS Y LA CALIDAD DE VIDA, EN UNA SOCIEDAD DE DERECHOS HUMANOS PARA EL SIGLO XXI. UN MODELO PARA LA MODERNIZACIÓN DE ANDALUCÍA.
Muchas de las iniciativas que aquí presentamos implican a instancias de ámbitos políticos y administrativos superiores, pero creo que ello no nos exime., es más, nos motiva en la geometría del pensamiento y la acción de nuestro himno andaluz: " por España y la Humanidad". Algunas, o parecidas, se encuentran acogidas en distintas aportaciones de diferentes foros, incluso por la misma Administración.
n Promover una campaña de concienciación a favor de un Estado de Bienestar para el siglo XXI que cambie modelos, practicas y concepciones profundizando en UN ESTADO DE DERECHOS HUMANOS, donde la pensión, el subsidio, las ayudas contributivas o no contributivas, se cambien por el salario ciudadano, o la renta básica o como queramos llamarlo, igual para mujeres y hombres.
n Potenciar y promover una nueva y profunda conciencia ética, de derechos y obligaciones, en todos los sectores de la sociedad, Administraciones, trabajadores, sindicatos, empresarios, Universidades, asociaciones y personas individuales de todas las edades.
n Estudiar las formulas necesarias para que las distintas Administraciones agilicen sus pagos a sus proveedores. Los lamentables retrasos con los que normalmente realiza sus pagos la Administración son, a mi entender, una de las mayores rémoras en la economía y viabilidad de las empresas andaluzas. Pienso que se podría, avalados por las fianzas depositadas por los concursantes de cada licitación, crear un fondo para pagos de cuentas inmediatas, por ejemplo, las de más carga de personal o las que necesitan más inversiones para su ejecución, o simplemente aquellas que oferten un descuento adicional a su oferta para acogerse a ésta modalidad. Esta forma serviría como ensayo para normalizar unos pagos fluidos para todos.
n Favorecer la internacionalización de nuestras empresas, universidades, asociaciones y entidades potenciando acuerdos, colaboraciones, programas de intercambios etc.
n Utilizar los medios de comunicación públicos para una extensiva campaña de formación no sólo formal o de contenidos exclusivamente académicos, con tutorías cercanas a los ciudadanos en todos los pueblos, apoyándose en los Centros de Educación de adultos.
n Año sabático. Cada siete o diez años todos los trabajadores deberían disfrutar de seis meses a un año para estudiar, investigar, probar un cambio de vida profesional... La rotación de los empleados sería sustituida por personas en paro con las competencias necesarias. La financiación de estos períodos sabáticos podría fácilmente introducirse vía convenios. Al igual que la introducción de la jornada de 35 horas, las Administraciones Públicas podrían iniciar la experiencia implantándola en Andalucía. Creo que serviría para aumentar los conocimientos y las competencias profesionales, ya que su disfrute implicaría el compromiso por parte del trabajador de utilizar ese periodo sabático en un plan formativo previamente pactado.
n Drástico aumento de la seguridad e higiene laboral en todos los sectores productivos públicos o privados, con lo que incidiríamos en los ritmos de producción y por consiguiente en los aumentos de plantilla, seguida de una fuerte inspección sancionadora en las infracciones. La misma campaña informativa-formativa necesaria para desarrollar la propuesta generaría muchos puestos de trabajo.
n Aumento de la calidad y de los tiempos dedicados a los trabajos sociales de cercanía, hoy totalmente insuficientes en número y horas dedicadas a cada servicio. Se trata de llegar a la media europea en estos servicios generalistas que identifican a una sociedad solidaria y de calidad de vida.
n Implantar la educación a lo largo de toda la vida pudiéndose entrar o salir del sistema académico a cualquier edad, propiciando un modelo pedagógico basado en las competencias adquiridas por la experiencia social, laboral y cotidiana. Este modelo no ha de ser simplemente cronológico y sí ampliarlo a las distintas situaciones individuales. Esta propuesta, con su implantación en los distintos niveles académicos y con un modelo pedagógico y organizativo que reconociera y validara las competencias adquiridas a lo largo de la vida, además de significar un gran paso educativo, de aumento cualificado de conocimientos, de desarrollo en la orientación de la sociedad del conocimiento, generaría ingresos para las Universidades y crearía puestos cualificados de trabajo.
n Motivar a todos los profesores universitarios e investigadores para que aprendan y dominen dos lenguas extranjeras, creando unos medios adecuados tecnológicos y presupuestarios para facilitar el aprendizaje/enseñanza de estos idiomas. Cuando hablamos de calidad de la enseñanza pienso que es urgente que todos los profesores, al menos en la Universidad, dominen una lengua extranjera.
n Sería necesario una campaña general de alfabetización en los medios informáticos, no sólo en las habilidades de sus usos, sino en el conocimiento de sus procesos y en la valoración crítica de sus contenidos.
n Favorecer que se radiquen en Andalucía las sedes de organismos, departamentos de estos organismos o la creación de nuevos organismos internacionales públicos o privados, ofreciéndoles instalaciones y subvenciones financieras. Por ejemplo: cátedras suficientemente dotadas, con planes de investigación y con profesores de prestigio reconocido colaboradores fijos o para programas determinados, una sede internacional para el desarrollo del nuevo Derecho Penal Internacional y las organizaciones que lo apoyan, crear un parlamento mundial de las mujeres, un organismo internacional para el fomento de la inventiva y la calidad de vida, una sede permanente sobre demografía y envejecimiento, un tribunal internacional de ETICA Y TOLERANCIA...
n Crear un organismo andaluz muy participado y extendido por toda la COMUNIDAD que fomente la creatividad, la inventiva, la investigación básica y aplicada de todos los ciudadanos y ciudadanas, incluso de personas residentes fuera de nuestra comunidad, que promueva y encauce todas las ideas y proyectos viables para la generación de riquezas, empleo y dignidad humana, a ejecutar en Andalucía. Las ideas o descubrimientos que aporten estas personas les serían reconocidas con su propiedad intelectual y se habilitaría una formula para su beneficio de explotación.
n Crear una fundación o patronato dependiente del Parlamento Andaluz, con la participación social más amplia posible y un funcionamiento totalmente trasparente para apoyar, estudiar y buscar la financiación de los proyectos viables ofrecidos por el organismo anteriormente expuesto que se instalen en Andalucía y cuya radicación fiscal e instalaciones deberán fijarse en nuestro territorio al menos por cincuenta años. Los presupuestos y bienes ofrecidos a este proyecto serían sindicados con los Ayuntamientos y trabajadores que lo desarrollasen.
n Promover una tasa o similar para los fines de la fundación anteriormente señalada, que generara la principal fuente de financiación de los proyectos viables. Podría promoverse una aportación solidaria por la que las empresas, entidades y personas que lo aportaran solidariamente podrían beneficiarse social y fiscalmente de esas contribuciones.
n Todas las grandes firmas que operan en nuestra Autonomía y cuyas sedes sociales y fiscales se encuentren fuera de nuestro territorio andaluz podrían aportar una financiación para la constitución y desarrollo de centros autonómicos de I+D. Por ejemplo: las grandes firmas de distribución comercial financiarían un gran centro de investigación y formación de marketing, logística etc.
n Promover una mayor red de comunicación de carreteras y ferrocarriles dentro de la misma Andalucía, con Portugal y las diferentes comunidades limítrofes.
n Relanzar el eje de comunicación fija con Africa y las rutas internacionales de nuestros aeropuertos y puertos, especializándolos en destino, tráfico determinado etc.
n Remozar el aspecto social, cultural, participativo y de mobiliario en todas las zonas urbanas promoviendo espacios, programas y actividades culturales y de ocio en plazas y calles.
n Potenciar las gerencias de usuarios en todos los organismos de la Administración Pública y entidades privadas, al menos las de servicios públicos. El personal de estas gerencias habría de ser independiente de los organismos en que se encuentren ubicadas. Propongo sean dependiente del Defensor del Pueblo, aunque con contratos fijos y no funcionarios...
n Mejorar y acercar las Administraciones Públicas a los usuarios. El aumento de la productividad de las mismas abriendo mañanas y tardes y creando ventanillas-pasarelas-puentes entre las mismas Administraciones Públicas de cualquier nivel para acelerar la gestión, aumentaría la productividad y la eficiencia.
n Proyectar Andalucía en el mundo favoreciendo que se abran consulados y representaciones sociales, culturales, etc. bilaterales, especialmente con países de economía en desarrollo, de nuestro entorno geográfico, de los nuevos socios europeos…
n Fomentar el hermanamiento de ciudades e instituciones andaluzas, de estas con otras del resto de España e internacionales que promuevan un flujo permanente de relaciones humanas, culturales, económicas... Este hermanamiento no sólo lo propongo como algo generalista, entre ciudad y ciudad, de forma oficialista, no. El hermanamiento debe ser entre sectores de esas ciudades: Universidad-Universidad, Comerciantes-Comerciantes etc.
n Cooperación internacional. En un mundo tan interelacionado debemos ir hacia una cooperación permanente multidisciplinar y multidimensional fomentado programas bi y multilaterales activos, tanto con países similares económica, cultural y políticamente considerados, como con diferentes. Uno de los problemas que tomará mayor dimensión en este siglo será el de los múltiples y amplios desplazamientos de las poblaciones, el acogimiento en condiciones de derechos humanos de estas poblaciones, la ayuda en sus lugares de orígenes, la organización de estos flujos deben ser una de las tareas urgentes que se plantee Andalucía, tanto en su interior, por los movimientos que puedan producirse desde zonas rurales a metrópolis, como desde el exterior por ser un lugar de frontera. Creo interesante programar cursos de formación profesional para los inmigrantes de terceros países que llegan a nuestra tierra, incluidos los llegados clandestinamente, y la orientación para que formen cooperativas de posibles retornos con ayuda nuestra y amparados en nuestra legalidad. Estas cooperativas podrían ser empresas andaluzas internacionalizadas. Incluso los trabajadores así organizados podrían ser los que integren los flujos permanentes y conocidos para el acceso regularizado de trabajadores extranjeros en nuestro país.
n Promover una campaña informativa general de educación para la salud. Esta campaña creo, que además de mejorar la salud, ahorraría infinidad de gastos farmacéuticos y de instalaciones sanitarias. Para esta campaña podrían crearse equipos multidisciplinares que la desarrollasen y ejecutasen, no necesariamente formados por médicos.
n Programa de educación vial permanente solicitando financiación privada, por ejemplo a las aseguradoras y fabricantes de vehículos.
n Endurecer las exigencias en torno a las enfermedades profesionales, ampliar su casuística, aumentar las inspecciones y crear un seguro obligatorio para todas las empresas y entidades que ampare y costee los gastos inherentes a estas enfermedades profesionales de nueva clasificación muchas de ellas.
n Abrir museos y monumentos históricos todos los días del año, mañanas, tardes y noche. Se podría crear un cuerpo especial, no funcionario para los días y horas no cubiertos en la actualidad y programar actividades culturales y artísticas en sus entornos.
n Para fomentar la movilidad geográfica de los empleados se incentivará y desarrollará un amplio programa de viviendas en alquiler de bajo costo para no gravar la economía familiar.
n Potenciar las energías alternativas: eólica, solar, biomasa
n Crear bancos de desarrollo solidario que concedieran microcréditos adaptados a nuestras estructuras económicas más débiles.
n Crear una Bolsa que fomente las inversiones éticas y solidarias.
n Crear centros de reciclado para vehículos de todo tipo, Televisores, teléfonos móviles y ordenadores, tanto para su desguace como para su reciclado.
Sevilla 31 de mayo 2002
Francisco Barco Solleiro, Presidente de la asociación DESEA
Remitido a la página de la 2ª Modernización Y PUBLICADO 29-JUNIO-02
domingo, enero 15, 2006
REFLEXIONAR SOBRE LOS ACTOS TERRORISTAS: UN MODELO DE MEDIACIÓN ANTE EL CONFLICTO SOCIAL
| REFLEXIONAR Y DIALOGAR SOBRE LOS ACTOS TERRORISTAS: UN MODELO DE MEDIACIÓN ANTE EL CONFLICTO SOCIAL. Francisco Barco Solleiro Ideas fuerzas: Primero: El diálogo necesita que nuestro lenguaje pueda ser identificado. La reflexión y el diálogo son el método. el camino y la prevención para superar los conflictos Segundo: Debemos hacer un análisis político que comprenda el terror, las relaciones de poder y las injusticias a nivel interpersonal, local y mundial. Otra forma de gestionar la globalización es posible. Tercero: El orden NUEVO ha de nacer para y desde una civilización y una cultura que luchan por aparecer y que serán momentos largos y duros. Existen síntomas alarmantes de estancamiento o retroceso en el proceso histórico en estos momentos. Cuarto: Nuestras creencias sean cuales sean, si no deseamos caer en fanatismos, han de ser repensadas continuamente. Quinto: Si defendemos la educación a lo largo de toda la vida como urgente y un derecho fundamental para todas las personas y la definimos como aprender a aprender, saber procesar los conocimientos de forma constante y autónoma, no podemos olvidar que los sucesos a los que nos referiremos en estas reflexiones son de tal importancia para todas las personas y las informaciones objetivas tan necesarias, que el no debatirlas en centros educativos y en ágoras formales e informales es una omisión, al menos, irresponsable. Es necesario que defendamos unos aprendizajes anticipadores, como el mejor camino para mediar en la resolución de los conflictos. INTRODUCCIÖN. A la hora de tratar este tema, y más desde la perspectiva de los aprendizajes a lo largo de toda la vida y en todos los ámbitos, y si entendemos la educación como un continuum y no una meta aislada e impuesta, un aprender a procesar y usar los conocimientos y no la acumulación memorística de conocimientos o la adquisición simple de habilidades, donde el educador no es un simple y jerárquico transmisor sino un documentalista crítico que ayuda a buscar, valorar y discernir las fuentes y la información, me parece conveniente empezar homogeneizando nuestro lenguaje, qué queremos decir con nuestros conceptos, de forma que entendamos todos, con la mayor exactitud, cómo usamos cada uno los conceptos y palabras claves. Es necesario, si deseamos hablar un lenguaje de diálogo y de superación positiva de los conflictos, definir terrorismo, fanatismo, integrismo, agresión, violencia, civilización y cultura, liberación, criterio, corrupción, ética, conflicto, etc. , todos ellos claves en lo que deseamos tratar. Dialogar exige voluntad positiva y manifiesta de las partes y un método adecuado y conducente a los fines de diálogo que proponemos; nos impone clarificar e identificar, por ambas partes implicadas, qué se quiere decir con cada una de las palabras que usemos. Dialogar es querer participar, investigar participativamente y lo primero que requiere es de información cualificada. Es una cualidad totalmente necesaria y urgente en una sociedad de la información donde el texto, convertido en hipertexto, es manejado cínicamente sin sonrojo alguno, como podemos comprobar en el lenguaje sobre la libertad y la seguridad de ciertos políticos, en el llamado marketing con causa o sobre la corrupción y la mafia en el comportamiento de muchas grandes empresas, de las que hemos tenido noticias en los medios de comunicación, que luchan por dominar en este nuevo espacio de la sociedad de la información. Un ejemplo manifiesto nos lo está dando la denuncia de Amnistía Internacional sobre la tortura en el mundo en el informe de este año, cómo se está justificando en países que incluso tienen una tradición antigua y democrática de respeto a la vida humana y a los derechos fundamentales de la persona. Llegado aquí le comunico al lector que, siguiendo estos principios de diálogo, es conveniente que lea el glosario de términos que adjunto al final, para que pueda entender y comprender el sentido de mis palabras y precisar mis conceptos. El modelo que propongo para analizar todo conflicto, y que intento seguir en este debate adecuándolo a la esfera internacional en este caso, debería tener presente y considerar metodológicamente varios aspectos: A.- La agresividad y violencia se encuentran presentes en todas las esferas de la vida: historia de la guerra y del terrorismo como armas de dominación en la historia humana, las luchas de liberación, la violencia en las relaciones interpersonales y de los pequeños grupos, función de las creencias y su relación con la violencia y la dominación…. B.- En el momento actual, y considerando el nivel de conciencia alcanzado, los derechos humanos, la naturaleza y el ecosistema como solidaridad planetaria, etc., nuestras acciones e intervenciones deben sopesarse y orientarse, táctica y estratégicamente, en el respeto, la solidaridad y la justicia. C.- Un punto muy necesario será examinar la nueva estrategia mundial, el nuevo marco político en el ámbito mundial, las nuevas fronteras en un mundo cada día más complejo. D.- Es importantisimo reflexionar qué hacer con los Organismos Internacionales, dónde queda la libertad, el derecho de gente, un orden nuevo de justicia, libertad y equidad. En definitiva creo que debemos hacer un triple análisis: 1.-La violencia, su génesis y su uso ahora y en la historia. 2.-La política, su función y relación con el poder y como respuesta en situaciones que venimos en llamar de terrorismo; lo que llamo orden nuevo, que integra una nueva civilización y desarrolla una nueva cultura y una nueva ética de derechos y deberes, como contraposición al viejo orden. 3.- Estudiar el papel que están jugando las religiones monoteístas, el integrismo fanático de sectores influyentes en la sociedad americana que lucha por establecerse en la nueva sociedad global, o la postura de la Iglesia Jerárquica española y en la musulmana, especialmente en la lucha y evolución de las sociedades islámicas en estos momentos de la historia. (Ver entrevista a Yasmina Khadra, El País, 17, XI, 01. REFLEXIONES El terror es destructivo integralmente. Su empleo desea y consigue la destrucción total de su objetivo y la interiorización del miedo y pánico de los sujetos, incluso de los no directamente afectados. El terror se ha utilizado siempre en las luchas violentas con esos objetivos y consecuencias; también se usa por los individuos a nivel personal, tánatos según la teoría froidiana. Desgraciadamente tenemos demasiados ejemplos de la violencia terrorífica con efectos de muerte ejercida por hombres contra las mujeres y de los acosos pandilleros a niños o jóvenes adolescentes con graves y dramáticas consecuencias personales. La gran diferencia de esta sociedad es la imagen. Cuando hablamos de la realidad virtual, potencia de la sociedad de la información, debemos pensar que lo virtual es una categoría de fortaleza "virtus latina", que no teníamos antes y ahora es utilizada para la ejecución del terror, como un "valor añadido"., que tiene especial importancia en la consecución de uno de sus principales objetivos: la interiorización del miedo, del pánico, por sus víctimas. El terror no es unidimensional ni unidireccional, tanto en su empleo como en sus consecuencias, nunca lo ha sido, especialmente como arma de poder político, "política de la guerra" y ejemplos tenemos en todas las guerras con los bombardeos de zonas civiles. El terror no es sólo arma de los llamados grupos terroristas; lo utiliza, y lo estamos comprobando con su uso por Israel, en su grado máximo, el Estado que declara una guerra. En realidad la respuesta militar y la cláusula que ha esgrimido EEUU para conseguir la adhesión de otros aliados ha sido la equiparación del acto terrorista a un ataque militar de un enemigo, aunque se digan y ofrezcan otras razones. Así ha sido en Afganistán y lo es en todo el proceso, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU, con relación a Irak y toda la teoría de la "guerra preventiva"; también lo estamos comprobando, desgraciadamente, en el transcurso de los acontecimientos posteriores a la “llamada” conclusión de las actividades militares en Irak. ¿Nos estamos lanzando por la pendiente de la llamada "guerra de las civilizaciones"?. Castells piensa que desgraciadamente entraremos en una larga, difícil y diferente guerra que espera sea superada y nos lleve a una situación mejor. Pienso que la lucha terrorista internacional puede asemejarse a las guerras civiles de nuestra ensangrentada historia con consecuencias más peligrosas, por el poder destructivo alcanzado, y las características globalizadoras de una sociedad mundializada e informacional. El terror, la muerte causada es un camino que debe desterrarse del comportamiento de la Humanidad en este estadio de nuestra cultura; los medios para conseguir una sociedad más digna y equilibrada han de ser pacíficos y justos y su uso por las personas, los grupos, o los Estados ha de desterrarse. El derecho a la vida y el deber de respetarla, dignificarla y salvaguardarla tienen otros medios para llevarlos a cabo: de inteligencia y prevención, financieros y de control y muy especialmente de la lucha por la equidad, la dignidad, la igualdad y la justicia. ¿Se están cumpliendo estas condiciones de Derecho en la ocupación de Irak, en la lucha internacional contra el terrorismo o contra el terrorismo de género?. Desde esta última consideración podríamos preguntarnos si la actitud de injusticia y humillación que padecen pueblos y regiones del mundo, con resultado de muerte y catástrofe, no es terrorismo, aunque no se causen por decisiones directas de violencia. ¿O es que no vemos la sangre o su sangre no es la nuestra?. ¿Tan alejados estamos de la humillación y de la miseria que pensamos que esas muertes, esas calamidades crónicas no son causadas por la violencia de las relaciones de poder internacionales?. Una de las más graves consecuencias que nos puede ocurrir, en una situación de terrorismo, y es manifiesta en la vida de las mujeres maltratadas, es la obligación asumida de elegir entre supervivencia o derechos y libertades. Esto es muy importante y fácil en la sociedad de la información. Lo venimos comprobando en EEUU, UE, en Inglaterra con el caso del asesor de Blair, en España con la no-información al Parlamento por parte de Aznar y en todo el mundo, con la censura y la manipulación controlada de las noticias y del derecho a la información. El Gobierno de Sharon es un claro ejemplo en su guerra contra Palestina. Desgraciadamente hemos comprobado muy cerca tanto el horror del terrorismo como la manipulación burda e interesada por el poder. La derecha, el pensamiento único quiere aprovechar lo ocurrido para obligarnos a un solo y “correcto” pensamiento: la estigmatización de todo lo que no represente sus intereses, la inclusión del terror y de los terroristas en toda forma de pensamiento y acciones que pongan en cuestión su sistema. ¿Cómo queda ahora la lucha armada contra la tiranía?. Ya estamos comprobando que se quieren incluir en las listas de terroristas a personas o corrientes y asociaciones que luchen en su oposición. ¿Puede ser el pueblo Saharaui terrorista si recurre a la lucha armada?. Es muy interesante él articulo de Timothy Garton Ash, El País, 18,11,01, hablando de concretar qué queremos decir con terrorista y nos hace una invitación científica necesaria en estos momentos de intereses confusos. Recomiendo el articulo de Jean Daniel, El siglo del miedo, en El País de 2 de diciembre de 2002. No quiero decir que en ciertas circunstancias el terrorismo sea bueno. Como defino el terror y el terrorismo no cabe benevolencia y menos en las sociedades de los derechos humanos; debemos desterrar todo comportamiento que incluya el terror como base para conseguir sus fines, y, por lo mismo, pienso que es idéntico el terrorismo de ETA, del ejercito israelí al de Hamás, con el agravante de su asimétrica situación de poder militar, económico e informativo a favor de Israel y el error de los extremistas palestinos en identificar este tipo de violencia con su indudable lucha de liberación ( Said, W.). No podemos olvidar que existe la violencia, el tánatos como pulsión destructora e incluso como patología individual y colectiva, aunque toda patología, enfermedad como dice la OMS, es o se produce por el desequilibrio de los factores físicos, psíquicos, emocionales y sociales. Esta consideración nos debe llevar a preguntarnos cómo y quién produce estos desequilibrios que causan la pulsión destructiva, las patologías de horror y muerte, cómo podemos evitarlas y proteger el derecho a la vida, vida digna y total que exige el respeto de la vida de los demás y al Estado y las Organizaciones Internacionales guardarla y desarrollarla en libertad, dignidad y justicia con los medios y medidas, que no sólo no interfieran en los demás derechos humanos para todos, sino que los instauren y los desarrollen. Estas medidas pueden ser policiales, bajo la institución de la Justicia, a ser posible Internacional, pero fundamentalmente deben ser de desarrollo integral. ¿Son estas las condiciones y medidas que están desarrollando los gobiernos en estas circunstancias? ¿Ayudan las instituciones internacionales como el FMI o BM, OMC, etc. a favorecer unas relaciones internacionales más justas?. ¿Es sano el papel jugado por los medios de comunicación destacando y equiparando cualquier acto criminal como primera noticia sin análisis?. También el terror, causado por esa pulsión destructiva tánatos y motivado por diferentes situaciones, se encuentra siempre acompañado de una pulsión creadora, eros, que en la historia de la Humanidad nos impulsa a dar orientación positiva a toda catarsis (catástrofe). En el plano político aparecen voces y analistas que descubren perspectivas positivas: nueva oportunidad para la reafirmación de instituciones internacionales como necesarias y urgentes, ONU, Tratado de Kioto, Tribunal Internacional de lo Penal…; o nuevo papel diferente para el Banco Mundial y el Fondo Monetario… . Una de las ideas más interesante, a mi parecer, ha sido expresada por Ulrich.Beck. con la definición de Estados Cosmopolitas. Es decir, se abre paso lo que se viene denominado la necesidad de una "gorbernanza" mundial. Los movimientos contra el modelo único, lo que denominamos "otra globalización", han servido como catalizadores de la situación después del 11 de septiembre. Porto Alegre representa para muchos una alternativa naciente y el modelo a seguir en una sociedad donde los poderosos toman partida para mayor control y dominio en todo los sectores y en las mismas conciencias de las personas. Este punto no se encuentra libre de problemas y matices. La derecha neoliberal plantea desde hace tiempo la necesidad de un nuevo orden, ya estamos comprobando los planteamientos estratégicos y organizativos de los republicanos de EEUU y también sabemos de los cambios geopolíticos que las grandes potencias, especialmente EEUU, desean conseguir; no son banales los yacimientos y los nuevos mercados asiáticos. (Ver articulo de Carlos Zaldivar El País 8.11,01 y Jeremy Rifkin, El gran cisma. El País, 10 -12-02. Por otra parte podríamos hablar de luchas civiles, guerra civil, entre los distintos poderes islámicos y árabes. De Beck, antes citado, ha surgido una línea de pensamiento muy interesante para esta época, época compleja como hemos dicho y también atravesada por divergencias e intereses transversales de direcciones y dimensiones varias; se trata de lo que ha denominado como la sociedad del riesgo. Una sociedad que a la vez que ha logrado avances impensables en salud, se encuentra a merced de nuevos o reformados patógenos que causan verdaderas pandemias; una sociedad que logra una alta productividad y grandes riquezas, pero genera un empleo precario y en continuo cambio arrojando al paro a miles de personas de todas las edades; que cuando consigue alargar la vida, no sabe que hacer con sus viejos; una sociedad que defiende la honestidad y pone precio al espíritu con la corrupción organizada a todos los niveles, una sociedad que vende seguridad, pero nos levanta a unos contra otros como enemigos. Cuando cada día nos damos cuenta que vivimos en una aldea y todos somos hijos de esta misma tierra, ponemos más y más barreras a la inmigración, al acogimiento de desplazados por guerras, persecuciones o hambres y si nos percatamos que las dificultades nos exigen trabajar codo a codo, nosotros propugnamos el individualismo y las soluciones particulares e insolidarias. Yo creo que nos encontramos en el nacimiento de una nueva civilización que generará una nueva cultura, (ver a Echeverría y Castells, Morin), y aquí radica la importancia y la gran dificultad. El antiguo orden quiere tomar posiciones estratégicas en la nueva situación civilizatoria y aprovechará todas las situaciones, por eso es urgentisimo que apoyemos las instituciones internacionales democráticas y el nacimiento de poderes democráticos regionales, la Unión Europea por ejemplo y la necesidad de mayor transparencia y participación en su constitución y funcionamiento. Ésta es, en mi opinión, una de las mayores y más atractivas metas si conseguimos mayor participación, transparencia en la lucha por ese ORDEN NUEVO. Se trata de crear un ORDEN NUEVO; es decir una nueva forma de relacionarnos y nuevos métodos y objetivos en una civilización que es planetaria, una nueva cultura que es global. En esta perspectiva me parece interesante destacar que la nueva civilización y cultura de la que hablo viene gestándose sin una fecha fija, aunque la sociedad mediática desea encapsular la Historia con hitos deslumbrantes y fechas decisivas y en este nacimiento no tenemos ni recetas ni andamiajes o estructuras en las que anclar el nuevo edificio necesario; de ahí que la lucha por el poder en esta nueva sociedad sea a muerte. Así se lo plantea el viejo orden de forma táctica, ante cada acontecimiento, y de forma estratégica. ¿Será un solo poder imperial, político, económico y militar en el ámbito mundial?. ¿Estará localizado en EEUU?. ¿Será universal y democrático?. ¿Podemos entrar en una fase de estancamiento o retroceso como sucediera en otros momentos de la historia de la humanidad con el grave riesgo que esto supone dado el cúmulo de poder que hoy disponemos, como tienden a pensar los más pesimistas?. ¿Qué papel jugarán las mafias?. En estas luchas, que son asimétricas en el conjunto de las sociedades actuales, las sociedades islámicas se encuentran, según la mayoría de los analistas, en situaciones muy diferentes a las sociedades occidentales y sus contradicciones son mayores: la podemos llamar lucha por la modernidad pero en una sociedad acelerada, informacional y globalizada. Por ultimo es de importancia las implicaciones y las respuestas que la mayoría de los análisis dan de Dios y de los creyentes. Yo soy creyente y no me reconozco en ningún fundamentalismo o integrismo, pero también estoy conforme con lo que se dice sobre las concepciones teocráticas y la funesta relación de política y teología como ideología de poder. Pienso que la fe no es sólo una cuestión de intimidad, la fe se expresa y se vive en una historia personal y colectiva; pero una cosa tengo clara: la/las teología/teologías son construcciones históricas, de los hombres y mujeres de cada época, que reflejan el qué y el cómo descubren a Dios y sus vivencias de ese Dios en cada momento de la historia, y ahí está el problema. Si interpretamos que cada uno de los pasajes escritos sobre Dios es Dios mismo, somos idólatras y ese dios será una doctrina, un templo, una moral, en definitiva una ideología, excusa para atacar al otro que piensa de manera diferente y no un motivo definitivo para perder nuestro "miedo a la libertad". Me inclino a entrar en contradicción con Saramago en sentido estricto (El Factor Dios. El País sept. 01). Dios, cualquier Dios, no puede ser causa de nada; al menos si pensamos que la humanidad ha avanzado y no continuamos en la esfera mágica o en la concepción de la religión como mera idolatría mecanicista. Otra cosa es el uso interesado de Dios. Pero eso es otra cuestión: EL FACTOR HOMBRE. Entiendo que Saramago, y otros articulistas parecidos, no se han enterado que, desde hace mucho tiempo, la sociedad occidental se ha secularizado, y en esa secularización incluyo al pensamiento de las iglesias cristianas occidentales, aunque aparecen claros vestigios de retroceso, lo estamos viendo en el resurgir del nuevo cristianismo de Bush y el papel que en estos momentos está jugando la jerarquía católica española, y que esta falta de secularización puede ser el problema persistente en la confesión mahometana y el de su análisis actual. Deseo terminar con unas palabras de Edgar Morin que me parecen resumen lo que he intentado defender como modelo para la asunción del conflicto, el papel del diálogo y la educación : “El principal objetivo de la educación en la era planetaria es educar para el despertar de una sociedad – mundo. Sin embargo, no es posible comprender el porvenir de una sociedad-mundo, que implica la existencia de una civilización planetaria y una ciudadanía cosmopolita, sin comprender el devenir la planetarización de la humanidad y el desafío de su gobernabilidad”. Morin, 2003. Educar en la era planetaria. Gedisa. Barcelona ALGUNAS DE LAS PALABRAS Y CONCEPTOS MÁS USADOS. AGREDIR. Actuar violentamente contra otra persona, personas o cosas. ANGUSTIA. Malestar físico, psíquico y emocional que produce alteraciones de la conducta, la inteligencia, los sentimientos e incluso alteraciones de índole neurovegetativas y que puede desencadenar pánico. CATÁSTROFE. Hecho de dar la vuelta a cosa o situación. Calamidad. CIVILIZACION. Conjunto de artes, conocimientos, utensilios, técnicas y usos que manifiestan y constituyen el modelo o estado social de un colectivo, etnia, pueblo o época. CONFLICTO. Dificultad, en algunos momentos dramática, de comprender y, o aceptar intereses, actitudes o hechos contarios a los personales, propios o percibidos como propios y a los que creemos que tenemos derechos, incluso con exclusión de los contrarios. CULTURA. Conjunto de conocimientos y competencias que caracterizan a una persona, colectivo o grupo de personas afines, de pueblo o pueblos, etnias de una sociedad o época, y que le sirven de cohesión, identificación y modelo de respuestas, tanto de aceptación como de defensa. FANATISMO. Forma de pensar o hacer que defiende emotivamente una convicción sin admitir crítica alguna, diálogo o razonamiento contrario. FUNDAMENTALISMO. Búsqueda de las bases, sustentos o razones de una vida, teoría, práctica, religión o idea como modelo exclusivo y excluyente de pensamiento o acción. GLOBALIZACION. Es la integración de todo el todo en un espacio total concéntrico, es decir, situado a igual distancia todos sus puntos del centro. Es una nueva situación en la que nos sentimos y estamos de forma holística y que nos relaciona interelacionandono permanente y simultáneamente de forma multidireccional, multidiciplinar y sísmica. Otra cosa es quién manda y de qué forma, cómo son las relaciones GUERRA DE LIBERACION. Acciones tácticas y estratégicas programadas y organizadas conscientemente con utilización de medios violentos, agresivos, militares, que no descartan resultado de muerte y catástrofe en su contrario para conseguir sus objetivos de liberar a una parte de la situación de opresión que le afecta. HUMILLACIÓN. Agresión con ofensa denigrante que insulta, deshonra, desprecia, excluye y somete a una persona, colectivo o pueblos. INTEGRISMO. Entero. Forma de pensar y actuar que sólo admite lo que considera sin corrupción o componendas y se compromete absolutamente con sus ideas con rechazo de otra forma de pensar. LIBERACION. Acción o proceso por la que o por el que una persona, colectivo, género, etnia, pueblo o región consigue, se siente o percibe y es percibido y tratado como libre, autónomo psicológica, social, económica y políticamente. MUNDIALIZACIÓN. Hace especial referencia a lo planetario, mundialización geográfica, significante, que conforma, señala y socializa, como percepción psicológica individual y colectiva; nos relaciona en una aldea de proporciones gigantescas y de una dimensión económica que nos convierte en una única plaza o mercado a toda la humanidad. TERROR. Miedo extremado. Acción o suceso que produce pánico o miedo intenso. TERRORISMO. Acción o conjunto de acciones o actitudes que mediante la agresión y la violencia pretenden causar miedo extremo, angustia o pánico en una o muchas personas, catástrofe o calamidad. Acción por la que se pretende algo con el uso de la violencia extrema. Algunas orientaciones para profundizar. WWW.elpais.es desde 12 de septiembre 01 www.fespinal.com Cristianismo y Justicia.Artículo de González Faus www.rebelión.org Artículos de Petras y Chomsky De los artículos aparecidos en El País, recomiendo especialmente: Comprender el mensaje del 11 de septiembre. Kaldor, M. 27-9-01 La respuesta. Garzon, B- 2-10-01 Redescubrir el Estado. Fitoussi. J.P. 29-9-01 Cambiar las prioridades. Stilghz, J. 11-10-01 Aprender las lecciones del pasado. Held y Kaldor Seguridad mundial, globalización y desarrollo. Carreras, I 18-10-01 El mundo después del 11-S. Beck, U. 19-10-01 El teatro del terror. Le Carré, J.18-10-01 Una partida en varios tableros. Zaldivar, C.A. 8-11-01 Propuestas para cambios inaplazables. Mayor Zaragoza, F. 9-1-02 Hacia una nueva democracia. Genro, T. 1-2-02 Estados Unidos y el nuevo orden mundial. Pfaff, W. 8-1-02 Mientras dormíamos. Ortega, A. 18-3-02 Ganadores y perdedores. Vidal Beneito, J. 20-4-02 De la tragedia a la miseria.Tertsch, H. 17-4-02 Abolir la pobreza no es una utopía. Sané, P. El País 22 de octubre 2002 El siglo del miedo. Daniel, J. El País 2 diciembre 2002 |
